Todas las personas saben la lista de dos o tres alimentos y bebidas que son perjudiciales para la salud del ser humano; sin embargo, en muchas ocasiones no se tiene conocimiento sobre aquellos productos que parecen inofensivos y afectan en gran medida el organismo.
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En este caso, el foco está puesto en dos bebidas habituales de la alimentación de cualquier persona que son alguno de los factores que pueden provocar enfermedades cerebrales. Precisamente, se trata de los accidentes cerebro vasculares.
Qué bebidas evitar para reducir el riesgo de ACV
Millones de personas en el mundo eligen hidratarse con refrescos, café o bebidas de fruta porque le resulta aburrido el hecho de beber agua sola. Aunque parece un hábito simple, varios estudios han dado a conocer que su consumo excesivo aumenta el riesgo a sufrir un ACV.
Los estudios que sirvieron de base para esta nota fueron publicados anteriormente por el Journal of Stroke y el International Journal of Stroke. En los mismos se muestra un análisis donde casi 27.000 participaron.
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La idea de los dos estudios realizados consistía en entender qué efectos tenía en el organismo el gran consumo de bebidas gaseosas o jugos de frutas. Los riesgos indicaron claramente que existe un 22% de riesgo a sufrir un ictus si se consume las bebidas gaseosas.
Por otro lado, el jugo de frutas que parece sumamente saludable marcó un riesgo mucho mayor de 37%. Asimismo, este riesgo se triplica si el consumo de esta bebida es de dos o más porciones al día.
El café no se quedó atrás porque también tiene un 37% de riesgo de sufrir un ictus si se toma más de tres tazas al día. En paralelo, el té tiene sus posibilidades reducidas a un 20%.
Qué es un Accidente Cerebrovascular
Un ACV se produce rápidamente cuando el flujo sanguíneo del cerebro se bloquea o cuando ocurre un sangrado repentino. El más común de ellos es el isquémico y es el primero nombrado anteriormente.
Debido a estos problemas, el cerebro comienza a morir en cuestión de minutos porque no puede conseguir el oxígeno y nutrientes suficientes para continuar con vida.






