El Gobierno de Mendoza autorizó la cesión de dos importantes áreas petroleras de Malargüe de las que YPF decidió desprenderse en el marco de su Plan Andes. La beneficiaria será Venoil SA, una empresa mendocina que ya opera varios yacimientos en la provincia.
El Gobierno dio el ok para que un mendocino opere dos áreas petroleras de YPF
Mendoza dio el visto bueno para que Venoil se quede con dos áreas petroleras de Malargüe que hoy aportan hasta 419 m3 de petróleo al día
Las áreas del clúster Malargüe son Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande.
La autorización fue otorgada por la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Energía y Ambiente, que aprobó la transferencia del 100% de la participación de YPF en ambas concesiones de explotación.
La decisión representa un paso clave dentro del proceso de reestructuración de activos impulsado por la petrolera estatal, que busca concentrar inversiones en desarrollos de petróleo no convencional, especialmente en Vaca Muerta, mientras cede áreas maduras a operadores privados.
La importancia de la cesión de estas áreas petroleras para Mendoza
"Esta cesión es parte del dinamismo y atomización de los actores del sector, de una reconfiguración del mapa de operadores en Mendoza", sostuvo la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre. Según indicó, el desafío es aprovechar estos cambios para mejorar la eficiencia y aumentar la producción.
Las áreas Cerro Fortunoso y Valle del Río Grande se encuentran en la Cuenca Neuquina y tienen un peso relevante dentro de la actividad hidrocarburífera provincial.
De acuerdo con los últimos datos disponibles, Cerro Fortunoso produjo más de 400 metros cúbicos diarios de petróleo en enero y febrero de este año; mientras que Valle del Río Grande alcanzó entre 329 y 351 metros cúbicos diarios.
Quién es Venoil, la petrolera mendocina que se queda con las áreas petroleras
La compañía elegida por YPF tiene como presidente a Gustavo Naves, un ex ejecutivo de la petrolera estatal que fundó Venoil en 2018 con foco en la recuperación y operación de campos maduros.
Actualmente la firma opera áreas como Cacheuta, Piedra Colorada y El Manzano, además de desarrollar actividad en Santa Cruz. Según registros del sector, emplea a unas 300 personas.
La llegada de Venoil se enmarca en una estrategia que Mendoza viene acompañando en otras áreas convencionales que YPF decidió transferir. Dentro del mismo Plan Andes ya se concretaron cesiones de bloques como Llancanelo y Cañadón Amarillo, mientras continúa el proceso sobre Chachahuén Sur.
Qué falta para completar la cesión de áreas petroleras
Aunque Mendoza ya autorizó la transferencia, la operación todavía no quedó perfeccionada. La resolución provincial otorgó un plazo de cuatro meses para que YPF y Venoil formalicen la escritura pública definitiva de cesión y la presenten ante la Dirección de Hidrocarburos.
Recién entonces la transferencia tendrá plena vigencia.
Además, el Gobierno dejó para una instancia posterior el análisis del pedido de prórroga por 10 años de las concesiones, solicitado por ambas empresas.
La resolución también establece que la cesión no libera a las compañías de sus obligaciones económicas y ambientales. Mendoza mantendrá las facultades de control sobre regalías, cánones, abandono de pozos y remediación de pasivos ambientales.
Incluso se fijó la responsabilidad solidaria entre YPF y Venoil respecto de los pasivos ambientales generados con anterioridad a la transferencia y de las obligaciones vinculadas al abandono definitivo de pozos.
Desde el Ministerio de Energía sostuvieron que este tipo de operaciones busca garantizar la continuidad de la actividad en áreas petroleras convencionales, sostener el empleo y atraer inversiones para revitalizar yacimientos maduros que siguen teniendo un rol relevante para la economía provincial.







