Las películas de Rápido y Furioso son amadas y odiadas por igual. Para algunos son verdaderas producciones de acción, mientras que para otros no tienen un guión sólido y la trama se cae a pedazos.
Qué ocurrió con el legendario Nissan 240SX violeta de Rápido y Furioso
Se trata del legendario Nissan 240SX violeta, el cual fue manejado por el personaje de Letty Ortíz. Descubre cuál fue su trágico final

La historia del Nissan 240SX: uno de los autos más icónicos de Rápido y Furioso
Sin embargo, no podemos negar que nos ha brindado frases icónicas, momentos inolvidables y una banda sonora repleta de éxitos. Incluso no podemos olvidarnos de Paul Walker, uno de sus protagonistas, quien falleció en 2013.
Los verdaderos fanáticos de Rápido y Furioso se acuerdan de cada uno de los autos que aparecieron en la saga, como ocurrió con el legendario Nissan 240SX, el cual era conducido por el personaje de Letty Ortíz, y que tuvo un trágico final.
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La historia del Nissan 240SX, un clásico de Rápido y Furioso
El Nissan 240SX, que protagonizó las escenas clave de Rápidos y Furiosos, no fue construido exclusivamente para la película, sino que pertenecía a un entusiasta que accedió a alquilarlo para la producción. En su estado original, el vehículo presentaba una carrocería color plateado, alejada del look agresivo que requería el personaje de Letty.
Lo transformaron por completo, y su carrocería fue pintada de violeta, color que terminaría por identificarlo en la memoria visual de la saga. Sin embargo, Craig Lieberman, asesor técnico de la primera película, señaló que se utilizaron tres unidades del Nissan 240SX para el rodaje.
Dos de ellas (identificadas como "Stunt One" y "Stunt Two") estaban dedicadas a las escenas secundarias y no contaban con modificaciones relevantes más allá de la estética exterior. El vehículo principal, en cambio, era un modelo funcional y altamente modificado, reservado para las secuencias donde se requería mostrar velocidad real.
Además, llevaba un motor SR20DET de cuatro cilindros, modificado para alcanzar los 400 caballos de fuerza. Este tipo de propulsor, muy valorado en el ámbito del tuning, ofrecía un rendimiento notable que justificaba su elección como protagonista en las escenas más exigentes de acción.
Después de la película, el auto fue exhibido en múltiples eventos automovilísticos en Estados Unidos y apareció en diversas publicaciones especializadas. Sin embargo, se puso en venta en 2009.
Su nuevo propietario decidió desmontar por completo el tren motriz. El chasis, desprovisto ya de su propulsor SR20DET y sin los elementos distintivos que lo vincularon al universo las películas de Walker y Diesel, fue enviado a un depósito de chatarra. Se cree que el charsis terminó siendo compactado. Sin dudas que se trata de una gran pérdida para los fanáticos de esta saga.