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La receta de salsa teriyaki para saborizar las carnes nivel Dios

Si querés preparar un plato exótico en casa, te dejamos una de las mejores recetas de salsas para darle ese toque especial a tus comidas tradicionales

La salsa teriyaki tiene una base de salsa de soja. Y con ese dato ya tentó a todos. Se dice apareció alrededor del siglo XVII en Japón y surgió por un método que utilizaban para cocinar sus alimentos: de ahí viene el nombre de una de las recetas más deliciosas que vas a probar.

Este aderezo tuvo su mayor éxito en los años '60, gracias al florecimiento de los restaurantes japoneses. La salsa teriyaki sirve para acompañar cualquier tipo de carne, especialmente el pollo y los pescados grasos como el atún.

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Recetas: cómo hacer salsa teriyaki para saborizar cualquier plato. 

Recetas: cómo hacer salsa teriyaki para saborizar cualquier plato.

Hoy te dejamos la preparación más parecida a la salsa comercial: lleva un poco de ajo para darle intensidad y almidón de maíz como espesante. Ahora sí, te dejamos una de las recetas que se convertirá en tu aliada.

Ingredientes de la salsa teriyaki

  • 75 mililitros de salsa de soja
  • 1 cucharada de vinagre de arroz
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • 1/2 diente de ajo picado
  • 2 cucharaditas de jengibre rallado
  • 1 cucharada de almidón de maíz
  • 1 uccharada de agua
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo (opcional)

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Paso a paso, cómo hacer salsa teriyaki casera

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La salsa teriyaki sirve para acompañar cualquier tipo de carne, como pollo o pescado. 

La salsa teriyaki sirve para acompañar cualquier tipo de carne, como pollo o pescado.

  1. Primero, picá medio diente de ajo y reservalo.
  2. Luego, en una olla colocá la salsa de soja, el vinagre de arroz y el azúcar moreno.
  3. Añadí el ajo y el jengibre rallado.
  4. Colocá la maicena, un chorrito de jugo de limón y otro de aceite de sésamo.
  5. Llevá la olla al fuego hasta que actúe la maicena y la mezcla se espese. Cuando cambie la consistencia, sacala y colocala en el recipiente en el que vas a conservarla.

Tip extra: si querés que sea un poco más espesa, añadile maicena. Si te quedó muy sólida, agregale agua.

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