La tapa de asado es un corte noble, con un sabor intenso que la hace protagonista indiscutida de nuestras parrillas. Sin embargo, a la hora de llevarla al horno, su reputación de toda receta le juega en contra: si no se la trata con cariño, puede quedar seca y difícil de masticar.
El motivo es simple: es un músculo con mucho tejido conectivo. Pero no hay que desesperar, porque el secreto para transformarla en una "manteca" no requiere habilidades de chef internacional, sino de dos aliados que todos tenemos en casa: paciencia y papel aluminio.
Receta de tapa de asado al horno: el gran secreto para que quede tierna
Para que la tapa de asado se deshaga en la boca, necesitamos que ese tejido conectivo (el colágeno) se rompa. ¿Cómo se logra? Con humedad y cocción a baja temperatura.
El truco de la receta, que no lleva ingredientes difíciles de conseguir, consiste en envolver la carne en papel aluminio, creando un paquete hermético, y sumarle un chorrito de líquido (que puede ser caldo o un buen vino blanco). Esto genera un ambiente de vapor constante en el horno que tierniza las fibras sin secar la carne.
Receta de tapa de asado al horno, ingredientes
- Tapa de asado: 1,5 kg (ideal que tenga una capa moderada de grasa para aportar sabor).
- Ajo: 3 dientes picados.
- Perejil fresco: Un puñado bien picado.
- Especias: pimentón dulce, ají molido, orégano seco y pimienta negra a gusto.
- Sal: sal parrillera o gruesa.
- Aceite: de oliva o girasol (cantidad necesaria).
- El toque mágico: medio vaso de vino blanco, cerveza o caldo de carne.
- Guarnición: Pppas y batatas cortadas en cuñas.
Receta de tapa de asado al horno, paso a paso
- El adobo: en un bol pequeño, mezclá el ajo, el perejil, las especias, un buen chorro de aceite y la sal. Masajeá la tapa de asado con esta mezcla por ambos lados. Si podés dejarla reposar en la heladera un par de horas antes, el sabor será inmejorable.
- El armado del paquete: sobre una asadera, desplegá dos tiras largas de papel aluminio cruzadas. Colocá la carne en el centro. Verté el vino blanco o el caldo sobre la carne y cerrá el aluminio formando un paquete bien sellado para que no se escape el vapor.
- La cocción lenta (la clave del éxito): llevá la asadera a un horno precalentado a temperatura baja/media (unos 160°C) durante 2 horas a 2 horas y media. No la apures; el tiempo es el que hace la magia.
- El dorado final: pasado el tiempo, retirá del horno con cuidado de no quemarte con el vapor al abrir el aluminio. Descubrí la carne y subí el horno al máximo (200°C). Volvé a meter la asadera destapada por unos 20 o 30 minutos para que la grasita quede bien dorada y crocante.
- Las papas: podés hacerlas en una fuente aparte, condimentadas con romero y pimentón, aprovechando el último tramo de horno fuerte para que queden crujientes.
Retirá, dejá reposar la carne sobre una tabla unos 5 minutos para que los jugos se asienten, y preparate para los aplausos. Vas a ver que el cuchillo pasa casi sin esfuerzo.







