Con la llegada de los días frescos o las celebraciones patrias, la humita en olla se convierte en la reina indiscutida de la mesa argentina. Esta preparación, que fusiona la dulzura del choclo con la cremosidad del zapallo, no es solo una receta; es un ritual que invita a la paciencia y al disfrute de los sabores autóctonos.
Es tan rica e irresistible esta receta con choclo y zapallo, que generalmente le encanta a todo el mundo, no es muy costosa de elaborar y cuenta con un paso a paso bastante fácil de llevar a cabo.
Receta de humita de choclo y zapallo, ingredientes
Para lograr esa textura cremosa y el equilibrio justo de sabores, vas a necesitar estos ingredientes para una receta calculada para 4 o 6 personas:
- 12 choclos frescos (preferentemente amarillos y dulces).
- 500 g de zapallo anco o criollo (pelado y rallado).
- 2 cebollas medianas finamente picadas.
- 1 pimiento rojo picado en cubos pequeños.
- 200 g de queso cremoso o sardo (según el gusto).
- Condimentos: sal, pimienta, pimentón dulce y una pizca de comino (el alma del plato).
- Opcional: un toque de albahaca fresca.
Receta de humita de choclo y zapallo, paso a paso
- El rallado: la clave está en el choclo. Rallá los granos de manera manual para conservar la leche del cereal, que es lo que le dará la consistencia final. Reservá.
- El sofrito: en una olla grande, rehogá la cebolla y el pimiento con un poco de aceite o grasa de pella hasta que la cebolla esté transparente.
- La unión: agregá el zapallo rallado y el choclo. Mezclá bien a fuego bajo. Si notás que la preparación está muy seca, podés añadir un chorrito de leche tibia.
- El sabor: condimentá con sal, pimienta y el pimentón. El comino debe usarse con moderación para que no opaque el sabor dulce del choclo.
- La cocción: cociná a fuego lento durante unos 40 a 50 minutos, revolviendo frecuentemente con cuchara de madera para evitar que se pegue en el fondo.
- El final: cinco minutos antes de apagar el fuego, agregá el queso en cubos y la albahaca picada. Tapá la olla y dejá reposar para que el queso se funda por completo.
El “Tip” del experto sobre la receta
Para elevar la receta, muchos cocineros recomiendan terminar la presentación del plato con una “fritita” por encima: una mezcla de aceite, pimentón y cebolla de verdeo apenas salteada que se sirve justo antes de llevar a la mesa.
Dato curioso: la palabra "humita" proviene del quechua humint'a, y aunque cada región tiene su variante (en chala o en olla), la esencia sigue siendo el tributo a la tierra y al maíz.







