No hay nada más rico y satisfactorio que encender el horno e inundar la casa con un rico aroma a un postre lleno de sabor y textura más que agradable. Estamos hablando de la receta de crumble de manzana, una opción ideal para compartir en familia los días fríos, acompañada de una infusión caliente, como té, café o mate.
Cómo hacer crumble de manzanas clásico y tibio: la receta original fácil y riquísima
Aprende a preparar un crumble de manzanas original y riquísimo con esta receta simple, ideal para los días frescos

La receta de crumble de manzanas se hace con un paso a paso sencillo y que todo el mundo puede preparar en casa.
No hace falta ser un maestro pastelero para lograr un postre de restaurante. Cuando bajan las temperaturas, las cocinas piden a gritos aromas a canela, manteca y fruta horneada.
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La receta de crumble de manzana no tiene rival, porque se hace con un paso a paso que todos pueden seguir y lleva ingredientes fáciles de tener en casa.
Este postre clásico que nunca falla, se hace con esta receta:
Receta de crumble de manzana, ingredientes
Para el relleno:
- 6 manzanas: se recomiendan las verdes por su acidez, que contrasta excelente con el azúcar, pero se pueden mezclar con manzanas rojas
- 50 g de azúcar: blanca o rubia
- 1 cucharada de jugo de limón: para evitar que la manzana se oxide, además de aportarle frescura
- 1 cucharadita de canela en polvo
Para el crumble (la cubierta crocante):
- 150 g de harina 0000
- 100 g de manteca fría: cortada en cubos chicos
- 100 g de azúcar: preferentemente rubia o mascabo, para aportar un color más dorado y sabor acaramelado.
- Una pizca de sal: resalta todos los sabores dulces.
Receta de crumble de manzana, paso a paso
- La receta comienza de esta manera: pelar las manzanas, quitarles el centro y cortarlas en cubos medianos (ni muy chicos porque se deshacen, ni muy grandes porque tardan en cocinarse). Ponerlas en un recipiente y mezclarlas con el jugo de limón, los 50 gramos de azúcar y la canela.
- Verter las manzanas en una fuente para horno previamente enmantecada. Debe ser una fuente profunda, ya que la fruta reduce su tamaño durante la cocción.
- En otro recipiente, colocar la harina, el azúcar de la cubierta, la pizca de sal y la manteca bien fría. Con la punta de los dedos (para no darle calor a la manteca), desmenuzar e integrar todo frotando los ingredientes hasta que quede una textura similar a la de la arena mojada o migas gruesas. No hay que amasar, solo pellizcar.
- Cubrir las manzanas con todo este arenado. No hace falta aplastarlo, debe quedar suelto para que se vuelva crujiente.
- Llevar la preparación a un horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 35 a 40 minutos. La receta estará lista cuando la cubierta esté dorada y el jugo de las manzanas burbujee ligeramente por los bordes.
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