A la hora de cocinar, muchas veces las ideas no son muchas o se vuelven repetitivas. En ese sentido, la receta de coliflor con salsa blanca y queso gratinado es una excelente opción para descubrir un sabor inigualable, que por lo general le encanta a todo el que la prueba.
Cómo hacer coliflor con salsa blanca al horno: la receta exquisita con queso gratinado
Esta receta es perfecta para los amantes del sabor de la coliflor, una verdura que se transforma en un verdadero manjar

La receta de coliflor al horno con salsa blanca y queso gratinado es una inmejorable oportunidad para probar el mejor sabor de la cocina.
La textura del coliflor y queso gratinado, que se mezcla con la cremosidad de la salsa blanca, termina siendo un placer para el paladar, con un sabor suave y reconfortante.
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Para realizar esta receta, que se elabora con ingredientes básicos, es necesario sí o sí dedicarle mucho amor por la cocina, para que salga diez puntos.
Receta de coliflor con salsa blanca y queso gratinado, ingredientes
- 1 coliflor mediana, lavada y cortada en arbolitos
- 50g de manteca
- 50g de harina común
- 700ml de leche tibia
- 150g de queso muzzarella o tybo (para un fundido perfecto)
- 50g de queso sardo o parmesano (para la costra crocante)
- Nuez moscada
- Sal
- Pimienta
Receta de coliflor con salsa blanca y queso gratinado, paso a paso
- Lo primero que se hace en la receta es hervir la coliflor en mucha agua con sal. La idea es controlar la cocción y no pasarse. Deben quedar tiernos, pero no tanto. La cocción se completará en el horno. Escurrir muy bien la colifror recién hervida.
- Derretir la manteca en una cacerola, a fuego medio. Añadir la harina de golpe. Revolver con ganas hasta que se cocine la harina. Incorporar la leche tibia de a poco, batiendo sin parar, con la idea de que no se formen grumos. Condimentar con sal, pimienta y abundante nuez moscada. Cocinar hasta lograr una consistencia espesa.
- Colocar la coliflor en una fuente enmantecada. Cubrir con salsa blanca, cubriendo bien todos los arbolitos. Cubrir toda la superficie con queso.
- Llevar la fuente al horno, previamente precalentado a 200º por unos 15 a 20 minutos. Esperar que el queso quede gratinado.
- Es opcional agregarle junto con el queso, antes de ingresar al horno, una pisca de pan rallado para alcanzar una textura crujiente.
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