Un grupo de políticos radicales, a los que llaman los Old Spice en alusión a esa legendaria loción para hombres, viene generando un módico revuelo al plantear la necesidad de que el radicalismo rompa con el PRO y haga trizas Cambiemos, la coalición gobernante.
Los fogoneros de esta movida buscan repetir el apotegma de Leandro N. Alem de que hay que quebrarse pero nunca doblarse. Aunque en este caso la idea es menos ideológica.
La cosa es así: si hay que doblarse, se debe hacer ante el peronismo y no con esos desalmados ricachones del PRO.
Cuando Moria Casán le quiere restar importancia a alguien, habla de "gente de cabotaje", de "tipos low cost ". Eso es lo que vendrían a ser en este caso Ricardo Alfonsín, Federico Storani y Jorge Sappia, los figurones de esa causa que busca liberarse de la tiranía macrista.
"Nos quedamos"
"No habrá ningún éxodo", salió a aclarar el gobernador mendocino y presidente de la UCR nacional, Alfredo Cornejo, quien el martes 26 tuvo una charla de casi una hora con el presidente Mauricio Macri.
Fue para tranquilizarlo aunque Cornejo no se privó de insistirle que hay que revisar aspectos de la situación económica y social. "Hace falta más política y no puro fiscalismo", sugirió.
Dirigentes que escucharon el diálogo Cornejo-Macri hicieron esta síntesis de los dichos de Cornejo: "Los que amagan con irse no son representativos del partido, casi no han gestionado en sus vidas y hace años que critican desde afuera".
Algunos radicales clásicos (en este caso, diríamos radicales rancios) tienen esa cosa de querer inmolarse, de dejar testimonio para la posteridad.
Si pudieran, se pegarían un tiro como Alem para "bajar línea" y pasar al bronce.
Gestionen, che
Los que piensan así son aquellos que, como dice Cornejo, "nunca han gestionado" y que le tienen terror a ser gobierno, que es como reconocer que son la contracara de la política.
A ellos déjenlos como concejales o legisladores de la oposición. Porque criticando nunca se van a equivocar y se van a dar el gusto de pontificar. Pero, claro, para eso está la izquierda, que lo hace tan bien.
Lo difícil es ser gobierno y edificar para seguir siéndolo. Por eso los Old Spice la van de principistas extremos. Es que tienen terror de ser ejecutivos, de mejorar la coalición de Gobierno que los ha sacado del ostracismo al que los mandó Fernando De la Rúa.
Me voy con el papá
Querer salir corriendo de Cambiemos porque ahora los vientos no son favorables, no es de gente de palabra. Pero mucho menos si lo que buscan es salir zumbando a reverenciar al peronismo.
El peronismo sigue siendo aún parte del problema argentino, por más que hayan muchos peronistas que hayan entendido que deben consolidarse como un partido republicano moderno.
Un partido creíble, que no ande a los barquinazos entre la derecha y la izquierda, y que a esta altura siga creyendo que nos puede hacer creer que "lo natural" de la Argentina es ser peronista.
De inocularnos esa idea ya se encargó a diario Juan Domingo Perón cuando, con éxito, nos decía canallescamente que todos los argentinos, fuésemos comunistas o liberales, teníamos una base peronista, porque así era nuestra naturaleza.
¿Y saben qué? a diferencia de los radicales Old Spice, los peronistas no caen nunca en los ridículos metejones de amasijarse políticametne. Y además les encanta hacer frentes y alianzas para fagocitarse a las comparsas.
