Rodolfo Suarez necesita campear la tormenta perfecta que se desató en el país por la fractura en el Frente de Todos y los problemas de la macroeconomía. El Ministerio de Infraestructura que conduce Mario Isgro es uno de los salvavidas más promisorios para para evitar ahogarse: sumó casi mil quinientos empleos registrados en plena pandemia, pudo refutar las críticas opositoras en torno a la ejecución del Presupuesto y fue uno de los ejes para la recuperación laboral del 2021 que se conoció esta semana. Asoma como el motor económico para atravesar la crisis lo mejor que sea posible.
Rodolfo Suarez se aferra a la obra pública para atravesar la crisis política y económica del país
Alberto Fernández debe comenzar, esta misma semana, a cumplir con las promesas que le hizo al Fondo Monetario Internacional. Entre ellas, reducir el déficit, la emisión monetaria y los subsidios a la energía, todas tareas complicadas. Lo intentará bajo un contexto objetivamente más difícil que el que encontró al asumir: más devaluación, más pobreza y mayor pronóstico inflacionario (aunque pocos puntos por encima del número que dejó Macri). Por la guerra en Ucrania, ni siquiera está claro si se podrá afrontar la importación de gas licuado para –literalmente- pasar el invierno. ¿Cómo planean atenuar ese golpe en la provincia? Con obras.
"Finalmente se ejecutó un 85% del Presupuesto 2021”, afirmó Isgro ante nuestra consulta. “A eso debe sumarse que imputamos un 11% más de aquellas cifras en este nuevo año. Así que podemos hablar del 96% en proyectos concretos”. Su aclaración no es inocente, sino una estocada directa al peronismo, que durante la campaña previa a las legislativas denunció que la subejecución presupuestaria era del 35% y difícilmente llegaría al 50%. El PJ, igualmente, rechaza la validez de esos números oficiales.
El panorama importante es a futuro. Para este año de dificultades, la pauta de gastos prevé destinar 30 mil millones de pesos a obra pública, buscando revitalizar la economía y profundizar el fortalecimiento del empleo. De ese total, poco menos de la mitad iría viviendas; una cuarta parte, a rutas y obras de movilidad; 21% a infraestructura en salud y 13% a proyectos hidráulicos y de cuidado del agua. Esos indicadores sustentan por qué el posible blindaje mendocino ante la crisis tiene mucho que ver con la obra pública.
Hay más trabajo
El empleo registrado en el sector se incrementó en Mendoza durante el último año. Según el Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), en enero del 2022 se contabilizaron 9.381 puestos laborales. Acorde a Miguel Ponce, titular en la provincia del Gremio de la Construcción (Uocra); durante el 2020 y con la pandemia encima, los asalariados en blanco no superaban los 5.000. El propio Ieric menciona 8.086 (1.300 menos que ahora) en abril del 2020, el peor mes en cuanto a restricciones por Covid.
Desde el gremio afirmaron a UNO que todavía quedan miles de personas sin trabajo en el rubro. Es producto de una contracción que comenzó en 2018, mucho antes de los coletazos propios del virus. A pesar de la larga tradición peronista en ese sindicato, el vínculo con el Gobierno de Suarez está bastante aceitado y tienen en Isgro a su principal interlocutor. El motivo de ese lazo es el expuesto más arriba: les consta que subió la demanda en la mano de obra respecto a las angustiantes cifras de hace dos años.
El Ieric aporta otro dato fundamental para pensar a Infraestructura como una herramienta clave ante la crisis: Mendoza es la provincia con más empresas de construcción (fuentes de trabajo) después de Buenos Aires, CABA, Córdoba y Santa Fe; todas jurisdicciones que la superan ampliamente en cantidad de habitantes. Del grupo al que la entidad define como “Resto del país” -es decir, por fuera de los cuatro jugadores más importantes-, la provincia está primera, con 739 constructoras privadas en los registros.
Aunque hay datos malos: también es la que más cantidad de empleadores perdió respecto a la prepandemia. Sin embargo, en mayo de 2021 registraba 575 sociedades anónimas contratistas. Quiere decir que esa rama de la industria mendocina logró acelerar y creó más de 18 empresas por mes durante los últimos 270 días que fueron medidos. La construcción, entonces, fue decididamente una de las herramientas que bajaron un 3,8% el desempleo en el Gran Mendoza durante 2021. Y esperan que lo siga haciendo.
“Hay proyectos a futuro y aguardamos a que este 2022 sea el mejor año de la gestión Suarez en cuanto a trabajo. Lo que tenemos en carpeta, por lo menos nosotros, es la segunda parte del complejo Almafuerte II; la Ruta 40, la 82 y el avance en algunos barrios. Y bueno, tenemos expectativas con Portezuelo, aunque no se sabe qué va a pasar”, apuntó Ponce, quien en febrero fue ratificado al frente de la Uocra hasta inicios del 2026.
Viviendas y escuelas, las obras que vienen
Sólo en marzo, Infraestructura licitó 270 casas bajo el programa Mendoza Construye por un monto total de $1.503.069.711, y distribuidas en seis departamentos. Según el propio Isgro, es parte de un aprovechamiento del tiempo que manejó su cartera durante la pandemia: afirmó que utilizaron el plazo en que las obras se paralizaron para desarrollar proyectos e ir presentándolos en la Nación, a la espera de que el contexto mejorase. Algo así como “mientras no se podía trabajar, se iba armando el siguiente paso”.
“Estuvimos formulando ideas para cuando dispusiéramos de más recursos. Tanto en el área de Vivienda, con (María Eugenia) Bielsa, primero, y ahora con (Jorge) Feraresi; como en Educación”, dijo el ministro a este diario. “Preparamos 18 proyectos ejecutivos de escuelas, que es como haber tenido a diez oficinas de arquitectura trabajando. Eso lleva meses y nosotros hicimos casi veinte. Aprovechamos ese momento, porque Nación te pide tener proyectos terminados para aprobarte las obras y logramos que todo ese lapso fuera productivo”, expuso.
Justamente, los colegios son otro punto central en la cartera y también en la disputa política. Una de las críticas que la oposición lanzó a este Gobierno fue que, supuestamente, “no creó ni una sola escuela en todo el tiempo que lleva liderando la provincia”. De hecho, según un portal de noticias, la afirmación se repitió en boca de la consultora Diagnóstico y Análisis -que esta semana dio que hablar con sus sondeos para las elecciones de 2023-, como una de las preocupaciones para la sociedad.
Sin embargo –y a pesar de que el inicio de clases desnudó serias falencias edilicias en varios establecimientos locales- es mentira que no se construyeron escuelas. Diario UNO pudo recolectar datos de Infreaestructura Escolar en los que figuran 7 colegios nuevos en Mendoza (impulsados íntegramente durante la gestión Suarez), con una superficie total de 9.125 m2 y a través de una inversión cercana al medio millón de pesos.
Por supuesto, para ampliar la confianza esas cifras es necesario conocer el nombre y el lugar en que están emplazadas. El detalle es el siguiente: escuela Ana María Castillo (1-738), en San Martín; escuela Margarita Ulloa (1-405), en Guaymallén; escuela Nueva Argentina (1-739), también en San Martín; escuela Dr. Daniel Pierini (4-191), en Malargüe; escuela Ventura Gallegos (1-197), en Tunuyán; escuela Fuerza Aérea Argentina (1-171), en Las Heras; y escuela Enrique Titarelli (1-402), en Rivadavia.
La Panamericana y las rutas productivas
Hay otras obras acumulando expectativa en el Gobierno y el sector. En primer lugar, está el avance en la Ruta 82 –el proyecto de infraestructura más ambicioso de la administración actual-. Con una inversión de 2.300 millones de pesos, está en la fase inicial de su segunda etapa y promete más movimiento en el tramo final del año, con la consiguiente demanda de empleos. La mayor parte es impulsada por fondos del BID; y el resto, con dinero de la provincia.
Además, el 31 de marzo se abrirán los pliegos para los trabajos en la controvertida Ruta 14, que fue la excusa para un cruce tuitero que convocó a Suarez, Matías Stevanato y Néstor Majul en un hilo de esa red social. El intendente maipucino le recriminó al Gobernador que ya habían prometido arreglar 6 kilómetros de ese trazado en las campañas electorales del 2017, 2019 y 2021. Nadie, al menos ahí, lo refutó.
Se suman las tareas en calle La Vencedora en el Valle de Uco – otra ruta productiva-; 1.600 viviendas en proceso licitatorio; las obras en salud, apuntadas al hospital Gailhac, la UDI de Costa de Araujo en Lavalle y la remodelación del Lencinas en Godoy Cruz. Y por último, más avances de infraestructura escolar: en San Rafael (construirán un nuevo edificio de escuela Carrone) y Tupungato (refacciones del jardín Senderos Del Plata, que comenzaron en 2021).
El peronismo no confía en los números del Presupuesto
Como se dijo más arriba, en la campaña previa a las elecciones del 2021, el PJ le enrostró al Gobierno que había subejecutado el Presupuesto de ese año en Obra Pública. En ese momento, afirmaron que en noviembre figuraba sólo un 35% utilizado y que, con suerte, se llegaría al 50%. Ahora admiten que se superó esa cifra, pero sólo dan crédito a un 60%, no al 85% que emerge de los datos oficiales.
“Según Tesorería, invirtieron $4.598 millones de los casi 8 mil millones que figuraban en la pauta de gastos”, apuntó Nicolás Aroma, del Centro de Economía y Finanzas de Mendoza; y miembro de los equipos técnicos del justicialismo. “O sea, es un 59% y algo más de lo que prometieron, igual están por debajo”, remarcó.
Defendiéndose de las críticas opositoras, el ministro Mario Isgro afirmó a UNO que el detalle es un 25% superior, y es de esperarse que la cifra final impacte en los portales de Hacienda -y en el citado de Tesorería- en los próximos días. A partir de eso podrán saldarse las dudas que pueda haber, aunque sí es claro que la subejecución no fue en los términos que había vaticinado el peronismo.
“De todos modos hay que mirar otros aspectos”, siguió Aroma. “En 2020 la obra pública significó el 1,3% de los recursos totales de Mendoza. Y en 2021 ascendió apenas al 1,8%; cuando los niveles siempre fueron del 4,5 o del 5%, en promedio. Incluso durante la gestión de Cornejo te puedo decir que fueron índices mejores, del 6 o hasta del 7%. Por eso, independientemente del dato en sí, tenés que ver cuánto significa para la plata total de la provincia”, cerró.
Más allá de ese debate, el Presupuesto para el 2022 cuadruplicó las cifras que preveía el ejercicio anterior para este tipo de proyectos, con lo cual, el pronóstico de servirse de esa herramienta para vigorizar el trabajo y la economía, se mantiene en pie.
Un plan para mostrar resultados
El Gobierno exhibió con orgullo las cifras que muestran la baja del desempleo esta semana. A esos números, que comparan el trimestre final de 2021 respecto al de 2020, se sumará en los próximos días una nueva estadística que ya se cuece puertas adentro de Casa de Gobierno: cuánto impactaron en el Producto Bruto Geográfico los programas de Mendoza Activa, Enlace y Enlazados. Quieren mostrar ese detalle con números en mano.
La orden bajó directamente del Ministerio de Economía que conduce Enrique Vaquié y la recibieron los funcionarios de la DEIE (Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza). El plan está en marcha: Mendoza Fiduciaria pagará el estudio a una consultora externa que recibirá instrucciones de la propia DEIE para que aplique la misma metodología que el organismo público. Así lo contaron a este diario.
“Queremos mantener la asepsia de que no sea el propio Gobierno el que mida los números, pero sí vamos a otorgar la base de datos y lineamientos metodológicos para que no se mezclen los tantos. O sea, buscamos que sea correlativo al trabajo que ya se viene haciendo al medir inflación, actividad, etcétera”, dijo una alta fuente oficial que pidió mantenerse en reserva.
Lo que el Gobierno quiere demostrar es su propia hipótesis. En las oficinas de Economía intuyen que, cuando termine el programa Mendoza Activa 3, habrá acumulado 130 mil millones de pesos en inversiones; aunque hay que tener en cuenta que el plan empezó en 2020, con una correlación peso-dólar muy distinta a la actual (y, probablemente, también distinta a la de los próximos meses).
Mendoza tiene problemas económicos y de empleo. De hecho, el informe de la Fundación Mediterránea, conocido hace pocos días, indicó una recuperación mucho más lenta que en las provincias vecinas en ese aspecto. Además, comenzaron a restallar los conflictos con los gremios estatales en las últimas horas, y hasta hubo amenazas de renuncias masivas por las malas condiciones en el área de Salud. Por eso, el detalle en la baja de la desocupación genera altas expectativas tanto fuera como dentro de la Casa de Gobierno.
Pero ahora sobreviene un interrogante clave. Por estos días, la gran pregunta es si tan sólo se trató de un efecto rebote tras los pésimos meses del 2020 –es decir, un mero espejismo de la estadística-; o si efectivamente esos números pueden mantenerse constantes durante este año, e incluso mejorar. La obra pública asoma como una de las herramientas a las que Suarez echará mano para que eso ocurra.
Si se da ese panorama, entonces sí podemos ilusionarnos con campear la difícil tormenta que se atraviesa.










