Brecha salarial

Ocho claves para entender el conflicto entre los judiciales y el Gobierno

El gremio de los judiciales seguirá de paro tras una semana de reuniones con la Corte y del reclamo del Colegio de Abogados. La Corte en las paritarias

Sin solución a la vista y a casi tres meses de iniciado, el conflicto entre empleados judiciales y funcionarios del Poder Judicial y el Gobierno de Alfredo Cornejo se perfila como uno de los más graves de los últimos años, apenas comparable con el que protagonizaron los jueces y el primer mandatario radical Felipe Llaver por los sueldos en 1986.

El cuadro de situación es delicado por diversos aspectos:

1) Los paros, movilizaciones y asambleas en reclamo de mejoras salariales para casi 5.000 personas -entre empleados y funcionarios- han resentido, desde la época de Vendimia y a distinta escala, el servicio de justicia en las cuatro circunscripciones judiciales de la provincia y todos los fueros.

2) El pleno de la Suprema Corte de Justicia demora dos fallos: uno, por los sueldos de los jueces equiparados a magistrados y el otro por el reenganche de los sueldos de los funcionarios a cada una de las mejoras que reciben los magistrados cada vez que a los federales les aumentan los salarios.

3) El Colegio de Abogados también acusó recibo de las consecuencias del conflicto para sus asociados y este jueves reclamó -por tercera vez en veinte días- que las partes negocien una salida y que la Corte garantice la prestación del servicio público y el respeto de los derechos y garantías para sus representados. El paro demora la tramitación de expedientes y esto incide, finalmente, en los honorarios de los letrados. Efecto dominó puro y duro.

Tribunales acampe de los judiciales Paro (15).jpeg
Esta es una de las consignas de los judiciales.

Esta es una de las consignas de los judiciales.

►►TE PUEDE INTERESAR: Jubilarse en tiempos de cambio: la odisea para comprar años de aporte antes de que caiga la moratoria

Con todo, el enfrentamiento tiene un componente real, comprensible y altamente sensible: la extraordinaria disparidad salarial entre los que menos cobran y los que más cobran en la pirámide judicial. Entre auxiliares y magistrados. Es decir, entre $400.000 y $6 millones.

Esta punta del iceberg ya la había puesto en el tapete el gremio Judiciales hace un par de años cuando, regularmente, sorteaba entre sus afiliados sueldos de los que más ganan. La estrategia sirvió para denunciar públicamente la brecha, cada vez mayor, y que algunos magistrados ya cobraban varios millones cada mes.

Judiciales: los roles del Gobierno y la cúpula del Poder Judicial

4) El Gobierno, el único que está en condiciones de disponer aumentos para los gremios estatales todos, ejerce esa potestad y se declara limitado para ofrecer más. Es lo que hay, repite. Y para los empleados y funcionarios judiciales no está dispuesto a ofrecer mejora alguna, al menos hasta que se reabran las paritarias con el resto de los estatales. Cornejo se plantó en el 10% por decreto, un punto menos respecto de los gremios que sí aceptaron los aumentos. Fue como muestra de reconocimiento hacia estos últimos, aunque para muchos se trata de un castigo para propiciar el escarmiento.

Cornejo en la Mesa del Cobre1.jpg
Cornejo, el jueves, en San Juan. En el Barrio Cívico se reunían la Corte y los empleados judiciales en conflicto.

Cornejo, el jueves, en San Juan. En el Barrio Cívico se reunían la Corte y los empleados judiciales en conflicto.

5) La Suprema Corte de Justicia tomó inusitado protagonismo este jueves cuando aceptó sentarse a la mesa paritaria judicial, dejando atrás una acordada de 2005 que la autoexcluyó. En la práctica, este logro de los gremios es simbólico y no tendrá el efecto directo que éstos pretenden. La clave: la Corte no tiene capacidad de negociar ni paritar sueldos. De máxima, podrá opinar acerca de qué sectores precisan una mejora superior respecto de otros teniendo en cuenta necesidades estructurales y de reingeniería de juzgados y personal. En síntesis, hacer que la plata de los aumentos rinda y punto.

Con todo, la participación de la Corte en paritarias no será novedad, ya que el abogado Constantino Pimenides siempre está al tanto de lo que sucede en las reuniones entre Gobierno y gremios.

suprema corte de justicia de mendoza 1.jpg
El pleno de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

Más allá de las reuniones con la Corte, el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa, empleados y funcionarios judiciales no bajan la guardia y sostienen el plan de lucha para la semana entrante. De hecho, este lunes habrá más paro y movilizaciones en toda la provincia.

Frente a este panorama de conflicto sine die sobrevuela la posibilidad de llamado a conciliación obligatoria, lo que implicaría pausa y vuelta el trabajo para los trabajadores y la reapertura de las negociaciones. Podrían pedirla cualquiera de los protagonistas directos: Gobierno o gremios. Hasta la Corte podría motorizar la conciliación obligatoria. Pero el desarrollo de los acontecimientos cambia cada minuto y lo que hoy es un no tal vez más tarde se convierta en un sí.

Judiciales: aquel acuerdo de 2008 por los sueldos de los jueces

6) El acuerdo salarial de Celso Jaque con los magistrados mendocinos, que desde 2008 les asegura los mismos aumentos que perciban sus colegas del fuero federal, fue calificado como "ruinoso para Mendoza" por Jaime Correas, por entonces director de Diario UNO y varios años después titular de la DGE en la primera gobernación de Cornejo. Aquella salida para el conflicto con los jueces -que comenzó con Roberto Iglesias tras la crisis de 2001- se transformó, finalmente, en uno de los motivos de agrandamiento de la brecha salarial entre los que más ganan y los que menos. Otro motivo: que los aumentos para las que menos ganan siempre han sido menores.

Asamblea Legislativa Celso Jaque.jpg
Celso Jaque.

Celso Jaque.

Nadie quiere ni pretende meterse con los sueldos de los jueces. Ni siquiera el Gobierno, curado en salud acerca de cómo suelen terminar los conflictos de este calibre. Sin embargo, aquel acuerdo de 2008 terminó convirtiéndose, en época de crisis inflacionaria y de subas de precios de bienes, servicios y alimentos, en el norte a seguir por los que menos ganan en el Poder Judicial como grave indicador de la disparidad.

7) Desde el gremio de los funcionarios sostienen que la Corte dispone de una herramienta de oro para acortar la brecha salarial con los que más ganan: el fallo de la cláusula C; sentencia demorada por el plenario que, en caso de ser favorable a los demandantes, obligaría al Gobierno a recalcularles los sueldos en un porcentaje importante: 30% como mínimo. Más allá de que deban resolver entre 7 jueces, el retardo -se dice- tiene que ver con una cuestión política y no jurídica por el impacto que podría provocar en las arcas públicas en caso de ser favorable a los funcionarios demandantes.

Con todo, la cúpula del gremio de funcionarios dio un paso adelante esta semana. Fue la primera en reunirse con la Corte, el jueves fue recibida por referentes de Hacienda y Gobierno de cara a posibles soluciones. Este viernes, tras el segundo encuentro con los jefes de la Corte y del Ministerio Público Fiscal, se revalidó una consigna que circula entre los agremiados: "El lunes masivamente vamos a demostrar que estamos de pie. Continuamos el paro".

8) La figura de la autarquía financiera del Poder Judicial reapareció esta semana en declaraciones públicas y off the record de diversos protagonistas. Como traída desde los tiempos de Julio Cobos y Paco Pérez, cuando desapareció por inaplicable tras meses de debates y dimes y diretes. Autarquía financiera implicaría hoy que el Poder Judicial reciba del Ejecutivo el dinero pautado en el Presupuesto y lo administre para que el servicio funcione.

Pero con un ítem cuanto menos inquietante: lo salarial respecto de los empleados, los funcionarios y especialmente de los magistrados. ¿Adoptaría la Corte un sistema que la obligue a negociar sueldos mano a mano y a cara descubierta incluso con sus propios pares?

TE PUEDE INTERESAR: Concejales de Cambia Mendoza pidieron que La Unión Mendocina apoye la adenda por Portezuelo