Conflicto por el agua

Nación instaló medidores en el Atuel para verificar el caudal que Mendoza le envía a La Pampa

Es un pedido del Ministerio de Obras Públicas que conduce Gabriel Katopodis. La provincia incumple el nivel mínimo que exige la Corte y la herramienta permitirá conocer cuánta agua se comparte actualmente. El laudo presidencial abre una nueva puerta a los "planes B"

Al conflicto en torno a Portezuelo del Viento se le agrega el debate por el volumen de agua que escurre desde Mendoza a La Pampa por el río Atuel. Por pedido de la Nación, se instalaron estaciones hidrométricas -medidores de caudal- y que, por ahora, determinan que la provincia no cumple con el mínimo que exige la Corte Suprema de Justicia. En el Gobierno provincial aseguran que imposible enviar esa cantidad.

La aplicación de medidores fue una exigencia expresa de la Nación y comenzó hace menos de un mes. Gustavo Villa Uría, el subsecretario de Obras Hidráulicas que responde al ministro Gabriel Katopodis, fue quien pidió que las herramientas se apliquen en el límite con La Pampa para determinar exactamente el escurrimiento actual, una cifra que en Mendoza afirman no conocer concretamente.

En 2020, el máximo tribunal impuso que la provincia debe escurrir un mínimo de 3.2 metros cúbicos por segundo de agua a La Pampa. La decisión fue un punto medio entre los 1.5 y los 4.5 m2 que proponían ambas partes. En Mendoza afirman que es imposible llegar a esos niveles por la crítica situación de las lluvias y la dificultad para llenar embalses. En esos fallos, los supremos también obligaron a ambas jurisdicciones a trabajar en conjunto para garantizar la máxima explotación posible del recurso

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Un pedido de la Nación. Gustavo Villa Uría pertenece a la cartera de Obras Públicas que maneja Gabriel Katopodis.

Un pedido de la Nación. Gustavo Villa Uría pertenece a la cartera de Obras Públicas que maneja Gabriel Katopodis.

“El río no está trayendo el caudal que traía antes. No nieva igual que hace algunos años y por eso el nivel es más bajo”, explicó el ministro de Infraestructura Mario Isgro. “Si uno observa El Nihuil y Valle Grande, se ve claramente que las presas no están llenas, por eso es imposible cumplir con ese mínimo que están solicitando. Pero sí creemos que están bien pedidos los medidores, nos parece una apuesta que tendrá un aporte valioso”, apuntó.

Aunque se siguen buscando soluciones en conjunto, ambas jurisdicciones siguen en pugna, y el hecho de que el Presidente aceptara laudar por Portezuelo significó un golpe para los pampeanos, quienes aseguran que el pedido fue extemporáneo. Además, desde el Gobierno local ya marcaron la cancha: se harán los proyectos de impermeabilización y se sumarán pozos que agreguen caudal al río, pero sin tocar la cantidad que hoy reciben los regantes del sur mendocino.

Concretamente, lo que sí están dispuestos a hacer es una tecnificación del riego, aunque no se han precisado los plazos para un cambio tan grande.

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Para el ministro Isgro, las herramientas están

Para el ministro Isgro, las herramientas están "bien pedidas" y pueden hacer un aporte a la medición de los caudales.

Doble interés por el laudo

Según entienden en Casa de Gobierno, el laudo presidencial es la clave para sentarse a discutir otras obras en caso de que no se pueda hacer la central hidroeléctrica. Afirman que los considerandos del decreto que transfiere los fondos prevé redefinir los recursos económico si las partes no logran ponerse de acuerdo.

Aunque afirman que Portezuelo del Viento sigue siendo el plan “A” del oficialismo, la emergencia hídrica (con niveles históricamente bajo en las cuencas) y el hecho de que La Pampa ya esté amenazando con judicializar el caso e ir hasta el final contra la megaobra, hacen que tener una segunda posibilidad cobre todavía más importancia. El fallo de Fernández podría abrir esa chance, aunque cerca de Suarez dicen que también pedirían “el apoyo de la ciudadanía” para considerar proyectos alternativos.

Para eso habrá que esperar. Hay tiempo hasta el 7 de abril de enviar documentos respaldatorios, y a partir de allí comenzarán a correr 90 días hábiles para que el Presidente tome una decisión formal. Es decir que no existiría una respuesta a los pedidos de Mendoza, al menos, hasta el lunes 8 de agosto. Cuando llegue ese día, habrán pasado más de dos años desde la primera vez que la provincia apeló al mecanismo del laudo (aunque para el Gobierno nacional estuvo mal solicitado, tal como afirmaron a mediados de enero).

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De Pedro y Ziliotto. La aceptación de laudar cayó mal en tierras pampeanas, donde aseguran que el pedido llegó después de cumplidos los plazos.

De Pedro y Ziliotto. La aceptación de laudar cayó mal en tierras pampeanas, donde aseguran que el pedido llegó después de cumplidos los plazos.

Más problemas por el agua del Atuel

Hace menos de una semana, la Fiscalía de Estado pampeana presentó una cautelar ante la Corte Suprema para que Mendoza comience a cumplir con el caudal al que está obligada. "No podemos seguir negociando con una jurisdicción que usa el cien por ciento del agua a su antojo", dijo la fiscal Romina Schmidt, en relación al incumplimiento de los 3.2 metros cúbicos por segundo.

El recurso no generaría respuestas de inmediato entre los supremos, pero sí tensa más la cuerda en un contexto de por sí complicado. El escrito hizo varias acusaciones contra la gestión hídrica que se hace en la provincia y puso en duda la posibilidad de trabajar en conjunto las obras que garanticen una mejor distribución del agua.

En ese sentido, la implementación de los aparatos hidrométricos que darán certezas sobre cuánto de ese recurso se está compartiendo, implica un avance técnico y concreto para comenzar a encarar esos proyectos.