Médicos obstetras de Mendoza llevaron este martes su reclamo a los legisladores de la oposición por los cambios que impulsa el Ministerio de Salud en la atención de partos. La principal preocupación es que se deje de lado al médico de cabecera y que los nacimientos pasen a ser atendidos por equipos de guardia.
Médicos llevaron un reclamo a la Legislatura por el plan del Ministerio de Salud para disminuir cesáreas
Médicos de la asociación Obstetras Unidos de Mendoza (OBUM) fueron recibidos por legisladores de la oposición quienes les prometieron accionar

El reclamo que los médicos obstetras llevaron a Legislatura tiene que ver con el plan para bajar los partos por cesárea que el Ministerio de Salud pondrá en marcha desde julio.
Foto gentileza perfil.comDesde Obstetras Unidos de Mendoza (OBUM) plantearon que la medida -que hasta el momento entraría en vigencia en julio- no está clara en su implementación y genera dudas acerca de cómo se pondrá en práctica.
Si bien reconocen que hay un problema con el alto número de cesáreas, advierten que la solución no puede implicar “despersonalizar” la atención ni dejar de lado el vínculo que se construye entre el médico y la madre durante todo el embarazo.
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El reclamo de los médicos en la Legislatura
Un grupo de médicos obstetras llegó este martes a la Legislatura para reclamar por la decisión del Ministerio de Salud de modificar el modelo de atención de los partos en el sector privado.
La representante de OBUM, Florencia Forno, explicó que el objetivo fue plantear dudas, inquietudes y también propuestas. “No tenemos claridad de cómo se va a implementar esto en tan poco tiempo”, dijo.
Según explicó, los médicos no cuestionan el diagnóstico de fondo -la alta tasa de cesáreas- pero sí la forma en que se busca abordarlo.
“Compartimos que hay una problemática, pero creemos que hay muchos factores que no son clínicos y que también hay que trabajar”, señaló.
Y mencionó cuestiones culturales, el miedo al dolor, la posibilidad de programar el nacimiento y las propias condiciones de trabajo dentro de las instituciones.
Lo que significa el médico obstetra durante el embarazo y el parto
El eje del conflicto es la decisión de que los partos sean atendidos por equipos de guardia y no por el obstetra que acompañó el embarazo.
Desde OBUM fueron claros en ese punto: quieren que se mantenga la posibilidad de que cada mujer elija a su médico. “El vínculo se construye durante nueve meses, no en el momento del parto con un médico de guardia”, planteó Forno.
Para los profesionales, ese vínculo influye directamente en la calidad de la atención, en la experiencia de la familia y en la toma de decisiones durante el nacimiento.
También cuestionaron que no está claro cómo funcionará el sistema de honorarios. Advirtieron que no están de acuerdo con que vuelvan a ser definidos o administrados por las clínicas, como ocurría antes de la creación de la asociación.
El trasfondo: reducir los partos por cesáreas
El cambio impulsado por el Ministerio de Salud tiene como objetivo bajar la cantidad de cesáreas, que en Mendoza están muy por encima de lo recomendado. En el sector privado rondan el 80% y en el público, 40%.
El plan se diseñó junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y propone modificar el modelo de atención de los partos: equipos de guardia, protocolos unificados, monitoreo permanente y un nuevo esquema de pagos que no incentive la intervención quirúrgica.
La iniciativa también busca mejorar la información que reciben las personas gestantes y reforzar la aplicación de la Ley de Parto Humanizado.
Sin embargo, los obstetras insisten en que el problema es más complejo y que no se resuelve solo cambiando quién atiende el parto. Proponen trabajar con guías clínicas, consensos profesionales y educación para pacientes.
Qué prometieron aportar los legisladores
Los médicos fueron recibidos por legisladores provinciales, entre ellos Emanuel Fugazzotto y Dougar Chappel, del Partido Verde, y Gabriela Lizana, del Frente Renovador.
Según informaron, los legisladores se comprometieron a avanzar por dos vías: una judicial, para analizar si la medida afecta la libre elección de las mujeres, y otra administrativa, con pedidos de informe al Ejecutivo.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto. A menos de tres meses de la fecha prevista para su implementación, el nuevo modelo todavía genera más preguntas que certezas entre los médicos obstetras.