Política judicial

La grieta se coló en la Suprema Corte por el endurecimiento de las penas de prisión

El plenario de la Suprema Corte que endureció las penas para los delitos en grado de tentativa terminó 5 a 2. Y una vez más, radicales y peronistas separados por un abismo al resolver en temas tan sensibles como el encarcelamiento de las personas

El fallo que endureció las penas para los delitos en grado de tentativa puso de manifiesto, una vez más, la grieta entre peronistas y radicales en la Suprema Corte de Justicia.

El pleno terminó 5 a 2, lo que realza el valor institucional de la sentencia. Sin embargo, nuevamente quedó en evidencia el abismo que separa a Omar Palermo y Mario Adaro del resto de los supremos al momento de resolver sobre cuestiones tan sensibles como el encarcelamiento de las personas.

Uno de los primeros antecedentes data de fines de 2015 cuando, a poco de haber asumido Alfredo Cornejo como gobernador, la Corte avaló un hábeas corpus en favor de 800 presos que protestaron contra el hacinamiento en la Penitenciaría de Mendoza.

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Enero de 2016. El recién iniciado gobierno de Cornejo cuestionó el aval de la Suprema Corte al hábeas corpus en favor de 800 presos.

Enero de 2016. El recién iniciado gobierno de Cornejo cuestionó el aval de la Suprema Corte al hábeas corpus en favor de 800 presos.

El 5 a 2 en la Suprema Corte

Días atrás, el fallo plenario de la Suprema Corte de Justicia fijó un nuevo criterio legal que permitirá encarcelar a quienes cometan delitos en grado de tentativa mientras avanza el proceso judicial.

Hasta entonces regía un criterio más benigno que aseguraba el beneficio de la excarcelación para los imputados, lo que dejaba flotando un tufillo a impunidad.

Los 5 votos que definieron el pleito fueron del presidente de la Corte, Dalmiro Garay, y los supremos Pedro Llorente, Teresa Day, Julio Gómez y José Valerio, quien redactó el voto de preopinión.

En disidencia, es decir en desacuerdo, votó gran parte del ala peronista del máximo tribunal: Adaro y Palermo.

Sorprendió que Gómez, también identificado con el PJ, no acompañó la postura de los arriba mencionados.

El viejo enfrentamiento

Cornejo, claramente en favor de endurecer las penas de prisión, celebró esta decisión de la Corte y hasta tuiteó que había sido fruto de un "cambio cultural" contra el delito y en favor de las víctimas que comenzó a promover apenas asumió en 2015.

Desde el ala peronista hicieron silencio, acaso para no polemizar políticamente hablando.

No es la primera vez que Cornejo y el ala peronista de la Corte quedan a uno y otro lado de la grieta en materia de política criminal.

Otro antecedente es el fallo de marzo de 2021 que, con votos peronistas, dejó sin efecto la condena a los dirigentes de ATE Roberto Macho y Raquel Blas por un corte de calles durante una protesta judicial.

La inauguración de la primera etapa del Polo Judicial, en septiembre de 2021, también fue un ejemplo de distancia con la masiva presencia de radicales y la total ausencia del peronismo.

Algo que después se trasladó a la Legislatura, cuando el PJ dejó de participar -a comienzos de año, aunque luego regresó- de las sesiones de acuerdo para la designación de nuevos jueces bajo el argumento de que el oficialismo "está armando un Poder Judicial a medida".

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