Seguridad

Estandarizan el uso del olor de las personas como prueba científica en causas penales

Seguridad aprobó un protocolo nacional para las fuerzas federales, en relación a la recolección y análisis de rastros de olores para la identificación humana

A través de una resolución firmada por la ministra Patricia Bullrich, el Gobierno oficializó el Protocolo Unificado de Actuación para la Recolección y Comparación de Rastros Odoríferos, con el objetivo de fortalecer la producción de prueba científica en el ámbito judicial.

El documento, elaborado junto a especialistas y técnicos de las fuerzas federales, establece criterios para la recolección, preservación y análisis de huellas olorosas mediante la utilización de canes adiestrados y operadores cinotécnicos, una herramienta ya aplicada con éxito en investigaciones forenses complejas dentro y fuera del país.

La resolución instruye a la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Servicio Penitenciario Federal a adecuar sus normativas internas al nuevo estándar, e invita a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a adherir al protocolo a través del Consejo de Seguridad Interior. La medida no implicará gastos adicionales y entró en vigencia este jueves con su publicación de la resolución en el Boletín Oficial.

El Ministerio destacó que el protocolo busca “armonizar las prácticas operativas con criterios científicos, técnicos y jurídicos compatibles con los estándares internacionales”.

¿Qué es la odorología forense?

La odorología forense parte de la premisa de que cada persona posee un olor único, o odorotipo, capaz de dejar una huella olfativa en objetos, lugares o incluso en otras personas. Esta disciplina permite vincular a un individuo con una escena del crimen mediante el análisis de esos rastros.

Se trata de una metodología científica basada en la detección y comparación de compuestos orgánicos volátiles, para lo cual se utilizan perros especialmente entrenados o dispositivos conocidos como “narices electrónicas”.

Fuerzas federales unifican los protocolos de odorología y las provincias se irán sumando.

Cómo funciona la técnica del olor único

El olor se único y la huella olfativa está compuesta por compuestos orgánicos volátiles que varían según la genética, dieta, salud y ambiente de cada persona.

  • Binomios caninos: Perros entrenados comparan la huella olorosa de la escena con olores de referencia de sospechosos.
  • Nariz electrónica: Equipos con sensores que analizan olores complejos y generan una “firma odorífera”.
  • Proceso: Se recolecta una muestra de olor en la escena; luego, los canes o dispositivos comparan esa muestra con la de posibles involucrados. Una coincidencia puede constituir prueba científica válida.
  • Importancia: La odorología forense gana terreno en las fuerzas de seguridad y requiere protocolos unificados para garantizar la validez y trazabilidad de la evidencia en procesos judiciales.

MÁS LEÍDAS