El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, se encamina a conseguir su reelección, la primera en la historia de ese organismo. Es que este martes el gobernador Rodolfo Suarez envió su pliego para que el Senado avale su segundo mandato. Si bien ese aval es un requisito para el cargo, en estos momentos parece un mero trámite para el Gobierno que tiene mayoría en la Cámara Alta.
El gobernador envió el pliego al Senado para que Marinelli sea reelecto al frente de Irrigación
Tal y como adelantó Diario UNO el pasado 7 de marzo, Suarez ya había tomado entonces la decisión política de sostener a Marinelli en el Departamento General de Irrigación por 5 años más -que es lo que dura su mandato-, y era sólo cuestión de días para que eso se materializara en el envío de su pliego a la Casa de las Leyes. Con ese respaldo Marinelli se asegurará su permanencia en Irrigación, aún cuando haya concluido la gestión de Suarez y haya otro gobernador ocupando el sillón de San Martín.
Ahora, si el Senado lo avala, el funcionario que desembarcó en Irrigación el 27 de abril del 2017, de la mano del ex gobernador Alfredo Cornejo, será el único superintendente reelecto en la historia de ese organismo autárquico, que lo comandará por 10 años.
Así el expediente que ingresó este martes por mesa de entradas, y que consiguió estado parlamentario en la sesión, ya pasó a la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales. Ella será la encargada de publicar un edicto que abrirá un plazo de 7 días corridos para que se puedan presentar adhesiones o impugnaciones a la figura de Marinelli como titular de Irrigación. Ese proceso podría tomar cerca de un mes.
Después de eso Marinelli deberá responder preguntas de los mismos senadores, e incluso de los ciudadanos que se hubiesen inscripto, en una audiencia pública, y recién una semana después debería darse la sesión secreta en la que esos legisladores votarán su pliego. Eso podría ocurrir a principios de abril.
Un pieza clave en el esquema de Suarez
La continuidad de Marinelli al frente de Irrigación aparece por estos días como una pieza clave en la gestión de Rodolfo Suarez.
No sólo porque ese ente autárquico tiene la potestad del gobierno del agua, en medio de la crisis hídrica que arrastra Mendoza, sino porque podría adquirir un protagonismo mayor en la administración de los 1.023 millones de dólares que la provincia recibirá para la obra de Portezuelo del Viento.
Sucede que en el peor de los escenarios, si esa obra no avanza, ya sea porque no llega el laudo presidencial o porque este fuese en contra de la megapresa, esos fondos podrían destinarse a otras obras hídricas. Entre ellas aparece un plan que ideó el equipo de Irrigación y que se analiza en el Consejo Económico, Ambiental y Social (CEAS).





