El gobernador Rodolfo Suarez anticipó este viernes en declaraciones radiales, precisamente en el último día del año, que la construcción de Portezuelo del Viento podría paralizarse si la Nación no dictamina a favor de la obra en el corto plazo. Es que consideró que no puede tener esos fondos paralizados -1.023 millones de dólares- para luego recibir un rechazo en función del reclamo de La Pampa.

Estas declaraciones se escucharon este viernes a la mañana, cuando el mandatario se explayó sobre el futuro de la megaobra hidroeléctrica de 210 MW prevista en Malargüe con una proyección de 3.500 empleos.

De hecho, ya se había anunciado que las primeras licitaciones estaban encaminadas para principios del 2022 luego de adjudicar la obra al consorcio Malal-Hue, la unión transitoria de empresas (UTE) encabezada por la china Sinohydro Corporation junto a IMPSA, CEOSA y Obras Andinas.

Pero en el camino el gobierno de Alberto Fernández puso un freno a ese proyecto a raíz de la disputa con La Pampa. E incluso, el propio Suarez viajó antes de Navidad a Buenos Aires para presentar un pronto despacho a fin de acelerar la respuesta oficial sobre el laudo pendiente. Además, dijo que habló sobre el tema con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y con el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro.

Portezuelo del Viento

El laudo pendiente por Portezuelo del Viento

"No puedo adjudicar la obra de la represa con un laudo abierto y exponernos luego a un juicio. Hemos presentado un escrito y todavía estamos esperando", afirmó de manera contundente Suarez en declaraciones a LV10.

Ante la negativa que podría sufrir Portezuelo del Viento, el mandatario tiene en mente destinar ese dinero para otras obras en la provincia que impliquen la generación de la misma cantidad de megas que Portezuelo del Viento y sin desantender el objetivo de "optimizar el recurso hidrico y la generación de energía eléctrica con miras a los próximos 30 años".

"Tenemos a todo nuestro equipo trabajando en ese sentido en el caso de que nos digan que no o que la definición se dilate en el tiempo", expresó.

El titular del Ejecutivo aclaró que puede disponer de esos recursos sin problemas porque se trata de una reparación económica de la Nación a las empresas mendocinas por la promoción industrial que benefició a las provincias vecinas. Hasta el momento, Mendoza ha recibido nueve cuotas de manera trimestral, las cuales fueron depositadas en un fideicomiso. La última, de 57 millones de dólares, llegó en octubre pasado.

"No podemos tener la plata inmobilizada porque se necesita generar trabajo y que la economía se empiece a mover. Si existe algún cambio, vamos a llamar a todo el mundo para que opine, al Conicet, a Irrigación, a la oposición, a la Legislatura, y así poder definir cuáles son las obras más importantes para que Mendoza pueda crecer", apuntó.

La presentación administrativa por Portezuelo del Viento se hizo el 21 de diciembre y ahora el Presidente tiene 30 días para resolver. Ese será el plazo para avanzar en uno u otro rumbo y Suarez ya dejó en claro cuáles son sus planes.