El proyecto que realza la grieta

El experimento de lanzar una reforma constitucional sin consensos y en una Legislatura interrumpida

El gobernador volvió a la carga con su proyecto reformista y logró ponerlo en marcha esta semana. Sin embargo, el vínculo con la oposición pasa por uno de sus peores momentos y las chances de que se apruebe parecen nulas. Diferencias en el oficialismo, qué opinan por lo bajo y algunas confesiones del PJ

El gobernador ya mueve piezas para destrabar la reforma constitucional. Este jueves fue la primera disertación de las muchas que tienen preparadas para "darle masa crítica al proyecto" (así lo anuncian), y lograr que el tema se instale en la provincia. Sin embargo, el contexto es más complicado que en el intento anterior: el diálogo con la oposición está roto y no exhibe ni siquiera consensos mínimos, cuando el proyecto exige justamente lo contrario. Cerca de Suarez, algunos se preguntan hasta dónde podría llegar el avance y qué efectos colaterales traerá, más allá de su aprobación o su muy probable rechazo.

Con el PJ decidido a ser adversario, lograr los dos tercios de aprobación es prácticamente imposible, y en el oficialismo lo entienden, pero igual avanzan con la propuesta para ver si logran torcer esa postura, o bien lograr un beneficio a partir de la negativa. Los peronistas, por su parte, saben que tienen la sartén por el mango como pocas veces en el último tiempo, y no pretenden ceder una victoria que depende en gran medida de ellos. "No lo vamos a votar de ninguna manera, y eso ya es un hecho", confirmaron hace horas.

Es que en el recinto no hay clima de normalidad. El intercambio de ideas con la oposición está interrumpido desde el caso Bonarrico, cuando el PJ definió participar sólo en los debates que dicen considerar centrales: salarios, OSEP, salud y educación. De hecho, comenzaron a pedir preferencia para cerca de diez proyectos relacionados con esos ejes. Entre ellos, está la idea de crear una comisión bicameral que evalúe las cuentas de la obra social, y de la que podrían ser parte algunos miembros del directorio.

Ese recrudecimiento de la grieta es la principal traba para las intenciones de Suarez. El mandato partidario de segar el proyecto quedará exactamente como está; alimentado por la falta de confianza mutua y por la idea de que hay problemas más prioritarios. Aunque, en ese sentido, algunos integrantes del PJ se sinceraron: no es tan importante la -supuesta- falta de oportunidad de la medida, sino el hecho de que llega en plena ruptura política entre dirigentes: "Es cierto; no es que no sea el momento de plantearlo. Es que no confiamos en la buena fe de lo que quieren proponer", aceptan, aunque algunos declaran lo contrario.

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La decisión del oficialismo es volver a poner el tema en la agenda política. El PJ sigue cerrado a tratarlo, como hace dos años.

La decisión del oficialismo es volver a poner el tema en la agenda política. El PJ sigue cerrado a tratarlo, como hace dos años.

Esta semana, por primera vez desde que estalló el conflicto, no abandonaron las sesiones. Pero los lazos siguen rotos. "¿Cómo podemos votar una reforma constitucional si no nos miramos ni a la cara? ¿No hay diálogo de ningún tipo y pretenden que analicemos un cambio estructural? No tiene pies ni cabeza", afirmaron ante la consulta de UNO.

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Voces de ambos lados: campaña 2023 y una cumbre con Sagasti

"Yo creo que vamos a ir a que el peronismo lo vote en contra y, que el día después de eso, arranca la campaña para 2023. Algo así me huelo", dijo un legislador oficialista siguiendo con el mini oleaje de confesiones. "A Diputados ni va a llegar", agregó; aunque nadie, ni él ni ninguno de los consultados para construir esta nota, pudo decir con precisión cuándo sería llevado al recinto por Cambia Mendoza.

"Nosotros los vamos a discutir sí o sí; y no creemos que el proyecto esté sepultado por más que hoy el PJ le baje el pulgar. Otras veces hemos estado en la misma situación y los expedientes se han terminado votando", comentó un hombre cercano a Suarez. "Acá hay que intentar negociar con ellos, y qué entiendan que estamos abiertos a distintas posturas".

En ese marco de optimismo, el Gobierno se lanza a pesar de tener todo el viento de frente. Quien pronunció la frase también sacó a relucir un archivo para iluminar su argumento: un testimonio de Anabel Fernández Sagasti durante la campaña de 2019, diciendo que ella también quería reformar la Constitución: "Si soy gobernadora o soy oposición, voy a apoyar una reforma", decía días después de ganar las internas justicialistas.

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La constitucionalista Gabriela Ábalos fue quien inauguró la serie de charlas en comisiones de la Cámara Alta. La idea es sumar empresarios, intendentes y más profesores de Derecho.

La constitucionalista Gabriela Ábalos fue quien inauguró la serie de charlas en comisiones de la Cámara Alta. La idea es sumar empresarios, intendentes y más profesores de Derecho.

Interpelados por esto, del otro lado también echaron mano a la memoria. "Si es por eso, Suarez decía a principios del 2021 que iba a mandar el proyecto para que lo votáramos en contra; ¿por qué han pasado 16 meses y todavía no lo hace, entonces?", replicaron. En efecto, el mandatario pronunció esa frase durante la visita a una fábrica de piletas en Las Heras, el 21 de febrero de ese año.

La saga de declaraciones la completa un senador de Cambia Mendoza: "La negociación no está perdida. Yo creo que hay que apuntar a dos cosas para recuperarla: primero, a un encuentro de nuestros líderes y los suyos. Que estén Anabel y sus dos jefes de bloque; con el gobernador y con nuestros legisladores. Segundo, a que ellos también propongan disertantes, si quieren. Que lleven gente a la que crean idónea para hablar del tema. Seguramente tampoco están felices con una constitución de 107 años".

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Discusiones en el propio oficialismo

En la coalición de gobierno hay al menos dos posturas. Por un lado están los férreos defensores de la propuesta, quienes sostienen creer en todas las bondades del proyecto y piensan empujar sin demasiadas concesiones; y por otro, quienes tienen ciertos reparos, sobre todo en torno a la unicameralidad y a los ahorros que generaría.

Polo Judicial Roberto Suarez
Suarez pretende que la reforma se vote este año, aunque no está claro cuándo se enviaría al recinto. Por ahora, se aguardan reuniones todos los jueves en la comisión de LAC.

Suarez pretende que la reforma se vote este año, aunque no está claro cuándo se enviaría al recinto. Por ahora, se aguardan reuniones todos los jueves en la comisión de LAC.

En el primer bando confluyen suaristas y cornejistas casi por igual -con algunas salvedades-. Están convencidos, sobre todo, en la importancia de un punto clave del proyecto: el equilibrio fiscal. Gastar más de lo que se recauda pasaría a estar prohibido, y además, ese mandato se extendería a los Ejecutivos departamentales. Hay muchas constituciones en el mundo que contemplan ese aspecto, como por ejemplo la chilena de 1980 (aunque en el país trasandino, los primeros antecedentes que hablan de sostenibilidad económica ya aparecen en su C.N. de 1925).

Es el eje sobre el que hay más consenso interno, aunque también se suman aspectos que casi no tienen discusión, como las autonomías municipales y la importancia de que cada departamento tenga garantizado al menos un legislador. Por otro carril, algunos radicales históricos relativizan la baja en el gasto que produciría la unicameralidad. Lo cuestionan tanto como lo hacen desde la oposición, sólo que en voz baja.

Eso, sin contar que a muchos directamente no les gusta que haya menos bancas (sensación presente en ambas coaliciones); pero igual piensan acompañar porque es un pedido directo del Cuarto Piso. Ninguna de esas disonancias internas sería determinante, pero es notorio cómo se suman a la falta de consenso general que rodea al proyecto.

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Si el proyecto avanza, la actual podría ser la penúltima composición legislativa con dos cámaras. Quienes asuman en 2023 comenzarían a prepararse para la unicameralidad.

Si el proyecto avanza, la actual podría ser la penúltima composición legislativa con dos cámaras. Quienes asuman en 2023 comenzarían a prepararse para la unicameralidad.

Cambia Mendoza tiene los números para lograr despacho en Asuntos Constitucionales. En esa mesa, la intención es trabajar todos los jueves con distintos invitados; y de hecho esta misma semana se dará continuidad a lo que comenzó hace días.

La chance de que el proyecto avance de una vez por todas al recinto está por completo en las manos de Suarez y de quienes le responden; pero la acción final dependerá de que estén dispuestos o no a llevarlo en este contexto. Ya desistió una vez de hacerlo porque las condiciones no estaban dadas, y hoy parecen estar mucho peor; al menos en cuanto al diálogo.

Nadie descarta que la jugada se haga igual. Aunque sea brusca y con un final repleto de incertidumbre.

Como quien tira violentamente de un mantel, y con un ojo entreabierto espera los resultados.

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