Datos judiciales

El escándalo en Las Heras suma cámaras, nuevos testigos y la denuncia de una traición inesperada

La Justicia analizó el recorrido del ataque contra Janina Ortiz. Surgieron testigos y apareció otra parte del chat del chofer de la funcionaria. Todo, en medio de la contienda entre el oficialismo y De Marchi

La trama de complots, acusaciones y violencia sigue su curso en Las Heras. Por estas horas aparecieron pruebas sorpresivas en torno al ataque (o supuesto ataque) que sufrió Janina Ortiz: es una investigación minuciosa sobre las cámaras (serían más de 12) que captaron a su agresor y a su posible cómplice, más la declaración de un testigo que, según la funcionaria, la traicionó. Desde su entorno pidieron investigarlo y hasta podrían sumarle una causa por falso testimonio. Los chats que no se vieron, lo que surgió de las declaraciones y datos que se contradicen.

El hombre es Guido Molina. Conoció a la mujer del intendente muchos años atrás, cuando ambos estudiaban en el instituto San Miguel, y tiempo después, en una mala racha económica, Ortiz cuenta que le ofreció trabajo en la municipalidad. Entre esos pasillos se movió hasta que terminó siendo su chofer personal; sólo que el día del hecho, ella intentó ubicarlo y él no le contestó.

Ahí, con esa llamada perdida, empezó el terrible giro que dio esta causa en las últimas horas, porque la Justicia se interesó en saber qué había en el celular de Molina: el mismo del que salió el mensaje que sembró dudas en buena parte de la política local: "Para mí que está todo armado, perro".

Lo "armado" sería el atentado contra la funcionaria, y los investigadores le dieron un golpe a la mesa entre el miércoles y el jueves, cuando detuvieron a los dos principales sospechosos y ahora imputados por el hecho: Francisco Guardia, alias "El Bahiano" (25), y quien lo habría llevado al lugar: Ramiro Farina, de 21 años recién cumplidos. ¿Cómo los atraparon? Gracias a una tarea realizada en secreto que analizó 12 cámaras de seguridad o más. Mostrarían cómo Farina esperaba a Guardia a la vuelta de donde ocurrió todo.

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El "Bahiano" Guardia, acusado de golpear a Ortiz.

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Cámaras, calcomanías y un auto monitoreado en todo momento

En principio la Justicia tuvo acceso sólo a una, en la que apenas se ve el golpe y todo dura apenas unos segundos. Las otras se analizaron de forma paralela y coordinada, pero como se dijo antes, en secreto. En ellas se observa al Citroën C3 de color negro, patente JHF 020, con el que se hizo el golpe. Los siguieron por Guaymallén y Ciudad, desde que arrancó el periplo, cerca de calle Tirasso, hasta casi el final, y pasando por donde el conductor recogió al presunto cómplice: a metros de la Galería Tonsa. Allí mismo sería detenido quince días después por la policía. "Tiene domicilio ahí, por eso siempre andaba por la zona", filtraron.

"No fue difícil dar con el seguimiento, porque además de la patente, el auto tenía dos calcomanías que lo hacían identificable. Una era de Los Simpsons, y la otra parece un fantasma. Las dos en la parte trasera, en el baúl", contaron desde adentro a UNO. Por si hiciera falta más, parte de la investigación entiende (y está en expedientes oficiales) que el celular de Farina "saltó" en la celda de telefonía móvil que tiene Movistar en calle Barcala al 1932. Es decir, a tres cuadras del hecho. Habría estado ahí, donde se cree que hizo el rondín para esperar al "Bahiano".

Las cámaras que los tomaron son varias: la que está en Matienzo al 1925; otra en la misma calle pero al 1966; después otra en Ferrari al 485 (algunas de estas son particulares y hubo que triangular con empresas privadas que hacen el monitoreo pero trabajan desde otra provincia); luego otra cuando toman Costanera a través de Godoy Cruz; otra en Costanera y Uruguay y también en Costanera y José Vicente Zapata; pero hay más. Tanto de momentos anteriores como posteriores al hecho.

"El camino que hicieron, primero el conductor solo, fue Tirasso; Acceso Este; Costanera; Buenos Aires para ingresar al Centro y doblar por Rioja. Cuando ya están los dos, vuelven por Lavalle a Costanera y ahí ya encaran hacia Guaymallén, hacia la zona. Después tomaron Matienzo hasta Ferrari mientras pasa lo que pasa. Farina queda exactamente a una cuadra y media, cerca de un quiosco que hay por ahí". Ese fue el resumen al que tuvo acceso este diario. Todo el trazo estuvo casi listo el lunes, pero se finalizó el miércoles, y se cerró con la detención del joven Farina, que además declaró.

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La guardia en el Español, la noche del hecho.

La guardia en el Español, la noche del hecho.

A las cámaras se sumó un testimonio (no se explica de quién), que marcó que el "Bahiano" no estaba vestido como se lo ve en las filmaciones del golpe, sino que se puso un abrigo distinto apenas se bajó del auto y se lo volvió a quitar al regresar. Es el camperón azul, el de la famosa capucha que le cubre parte del rostro, y que se ve en las imágenes. La Justicia hasta tiene identificado el modelo: Adidas Stadium de la Selección de Rugby de Francia; temporada 2014/15. Puede haber sido de Farina. Tanto él como su padre tienen vinculación con ese deporte y con un club muy conocido.

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Los dos choferes

El giro en esta historia se construyó a través de dos choferes: Farina, que habría llevado al "Bahiano" y cuyo auto fue clave para la detención de ambos; y el mencionado Guido Molina; que está en planta del municipio y conducía a Janina a sus actividades. Es el que terminó diciendo que todo el asunto le parecía armado. Respecto al primero, Farina, en sede judicial habría dicho que sólo lo contactaron para que "lo llevara (se supone que al 'Bahiano') a cobrar un dinero". Dijo que no sabía nada y que, cuando vio las noticias, increpó al otro joven con algo así como "en qué quilombo me metiste", de acuerdo a fuentes.

Y es cierto, porque quedó imputado como partícipe primario en el delito de lesiones. Además de eso, se va a peritar su celular, porque la Justicia ya pidió un informe de su tráfico de datos entre el 1 y el 29 de junio. Su compañero también fue imputado, aunque un día después, el jueves. Son los sextos implicados de modo formal en todo los que se conoce como la gran causa Las Heras: hechos distintos, pero entrelazados íntimamente. O así parece.

En cuanto a Molina, la frase puntual que lo involucra en esta red es la que le envió a un amigo policía, "L.G.", ya entrada la madrugada del miércoles 21. Mientras, Ortiz pasaba la noche en observación, en el Hospital Español. " Ella me pidió que hablara con unos amigos que yo tenía para que le pegaran y le dije que no me metía en eso. Para mí es todo armado". El fiscal de la causa le preguntó si tenía esos chats en su teléfono, si los reconocía. Y dijo que sí, que eran reales.

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El chat que llegó a la Justicia. Molina habla con un amigo policía.

El chat que llegó a la Justicia. Molina habla con un amigo policía.

Pero él había aparecido en el radar porque, en teoría, una vez que ocurrió el hecho, Janina intentó hablar con él a las 18.34 de esa misma tarde. O sea, cinco minutos después del ataque o supuesto ataque. Se pidieron las antenas de celular, porque él dijo ante la fiscalía que había estado en Villavicencio con su novia -sería por eso que no le entraban las llamadas-, pero el entorno de Ortiz sostiene que hombre le habló a ella de un viaje a Tunuyán, no a Villavicencio. E incluso, siempre tomando estas versiones, le habría dicho a Mayra Farías, colaboradora de la intendencia, que en realidad estaba en Tupungato.

Todo es raro, según los cercanos a la mujer del intendente.

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La denuncia de una traición inesperada

Janina Ortiz le dio trabajo a Molina durante la pandemia. Se conocían de antes, como se contó más arriba, y tiempo después él se volvió su chofer. Cuando ella se presentó a declarar este viernes, directamente denunció que la había traicionado a pesar de ese vínculo. Es que según ella, lo que contó el hombre es mentira, y nunca le dijo esa frase sobre que amigos de él "le pegaran para hacer quedar mal a alguien de la política".

No sólo eso. Cuando compareció en su declaración espontánea, a las 11:59 de este 7 de julio, Ortiz pidió en sede judicial que se lo investigara. Por los datos que supuestamente no coinciden sobre el lugar en el que estuvo y porque ella le habría pedido que presentara su celular espontáneamente y él se habría negado en principio, incluso -siempre de acuerdo a Ortiz-, dejó de atenderle el celular a su abogada.

"Dijo que yo le había dado el día libre cuando no fue así, además de lo más grave de decir que yo le había dicho que me quería hacer pegar", comentó la mujer. Sus supuestas sospechas son en realidad más hondas: afirman que él habló con conocidos de querer comprar una casa, cuando en teoría no tiene el dinero suficiente (aunque en la declaración, la funcionaria mencionó que él habla de "sacar un auto", no una casa). Según dijeron a UNO, no sólo es cierto que no tiene ese capital, sino que, en términos inmobiliarios, su condición es por demás curiosa: vive en la casa de Janina Ortiz, en El Plumerillo. Sí, "le alquilaba por un costo mínimo", dijo esta mujer a la Justicia.

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La detención del

La detención del "Bahiano", que se había fugado de su régimen correccional.

Pero lo más extraño, según el grupo de la intendencia, es cómo sigue el chat que se dio a conocer en las últimas horas; el que mantiene con el policía. Para ellos, no tiene sentido el modo en que continúa la charla después de decir que estaría todo armado, aunque bien podría ser la lógica de un intercambio cualquiera entre amigos. Este diario tuvo acceso a ese registro: el oficial le pregunta si se enamoró y el contestaría algo así como "yo sí, pero si hizo eso está re loca". Se entiende que la aludida en torno al amor no correspondido sería la funcionaria.

En conclusión, afirman que es poco creíble y que lo armado no fue el atentado, sino el chat. Y resumen sus sospechas en que tal vez él armó el ataque. Pidieron que se estudien sus ingresos, sus vínculos con las fuerzas de seguridad, y no se descarta que lo denuncien por falso testimonio. A eso se suma una nueva testigo que asegura tener Ortiz y estaría incorporada al expediente de acuerdo a su entorno. Otro giro, -al menos en teoría-, porque no se había hablado de más testigos que los ya mencionados. Esta sería una joven que habría visto todo y declarado que oyó lo siguiente: "Sacá la denuncia, hija de puta". Está identificada como "C.B." y una cámara de seguridad la habría tomado en la puerta de su casa en calle Ferrari, efectivamente viendo todo. Es apenas mayor de edad.

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Las dudas en la versión de Janina

Sin embargo, en la Justicia hay quienes entienden que los indicios se acumulan y más bien en contra de Ortiz, y no al revés. Enumeran: "Su propio chofer aporta un chat y dice que le pidió hace un mes 'gente para que le pegara'; hay más sospechas de que está armado, en el entorno de los dos imputados; hablaron de riesgos médicos que al final no eran así: tenía una herida leve; las declaraciones de sus amigas no concuerdan con las de la vecina; el ataque dura menos del tiempo en que alguien puede decir todo lo que supuestamente dijo; afirmaron que le había pegado muchas veces, y en el abdomen, cuando todo dura fracciones de segundos".

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Ortiz declaró dos veces en una semana: el viernes 28 y el viernes 7 de julio.

Ortiz declaró dos veces en una semana: el viernes 28 y el viernes 7 de julio.

Es cierto que, a priori, en lo poco que muestra la imagen no parece haber un lapso suficiente para reiterados golpes y que, oficialmente, la intendencia retransmitió una versión de puñetazos en el estómago, los cuales por ahora es imposible establecer si ocurrieron. También es cierto que la mujer que salió a socorrer a Ortiz, "B.V"., no habló jamás de haber escuchado ningún tipo de amenaza. De hecho, de sus palabras se desprende que toda la agresión fue muda.

No es claro cómo continuará la historia. Sí, que trabajarán en los próximos días de manera frenética, y que las partes estarán abocadas al caso para obtener materiales aún en plena feria judicial. Tener dos detenidos será determinante para lograr nueva información, sumado a lo que puedan aportar el policía y el chofer de Ortiz, aunque ya hablaron.

La mirada se centra ahora sobre el presunto agresor, el "Bahiano". La primera vez no quiso declarar, pero estaba recién detenido e imputado, el viernes al mediodía. Habrá que ver qué sale de sus versiones, si es que en las próximas horas sí se decidiera a abrir la boca.

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