Janina Ortiz, secretaria de Gobierno de Las Heras y pareja del intendente Daniel Orozco, se presentó este viernes a declarar en el Polo Judicial y cargó contra su chofer, quien había sugerido que el ataque denunciado por la mujer el 20 de junio fue en realidad una especie de montaje.
Escándalo en Las Heras: Janina Ortiz se presentó a declarar y acusó a su chofer de mentiroso
El chofer en cuestión es Guido Molina. El jueves, el hombre habría admitido ante la Justicia que -poco después de que golpearan a Ortiz en la vía pública- él chateó con un amigo policía y le reveló que tiempo atrás ella le había pedido "que hablara con unos amigos para que le pegaran", a lo que él (Molina) se habría negado.
Aquí el lector puede insertar su suspiro de tedio. Y es que el culebrón representa otro capítulo del escándalo en la Municipalidad de Las Heras; que en el fondo no es más que otra expresión de las escaramuzas políticas, mediáticas y judiciales entre La Unión Mendocina y Cambia Mendoza, dos frentes que se disputarán la gobernación de la provincia en las próximas elecciones.
En la trama, diversos personajes se revolean acusaciones cruzadas, entre remilgos de una pudibundez política que nadie parece haber tenido hasta que Orozco se fue con Omar De Marchi y pasó a ser adversario de Alfredo Cornejo.
Ahora los ex aliados se detestan.
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La declaración de Ortiz en el escándalo de Las Heras
Según trascendió, Ortiz -candidata a diputada provincial de La Unión Mendocina- dijo ante la Justicia que meses atrás, Molina -su chofer- le había contado que por peleas familiares no podía ver a su hija y que más recientemente lo había visto más contento porque un efectivo policial "lo habría ayudado a resolver el problema".
La declarante añadió además que ese chat en el que Molina (36) aseveró que el ataque estaba armado era justamente una conversación con este policía, que también declaró ante la Justicia.
De este modo, la mujer apunta a que Molina corra el riesgo de ser acusado por falso testimonio o por haber seguido algún tipo de directiva para fortalecer la hipótesis de que el ataque que ella denunció el 20 de junio estuvo arreglado.
Todos se acusan entre sí de haber orquestado una estrategia para perjudicar al otro. Y hay indicios de que seguirán haciéndolo.
Lo que dijo el chofer
El jueves, el chofer Molina declaró que un mes antes de que le pegaran a Ortiz ella le dijo que "tenía ganas de que la golpearan para que quedara mal algún político".
Molina expuso luego de que un amigo suyo, Leonel García -integrante de la Policía de Mendoza- se presentara como testigo y entregara el chat de una conversación entre ambos que tuvo lugar el 21 de junio. En ese intercambio, el chofer le cuenta que Ortiz le pidió ayuda para montar una escena y él se negó.
"Para mí está todo armado, perro. Ella me pidió hace un mes o mes y medio antes del hecho que hablara con unos amigos que yo tenía para que le pegaran (...) Le dije que yo no me prendía en eso", le escribió Molina a su amigo.
Guido Molina tiene 36 años, vive en Las Heras y trabaja como chofer de Janina Ortiz desde 2021.
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Hay un barrabrava acusado de pegarle a Ortiz
En tanto, otra noticia que se conoció en las últimas horas es que un barrabrava de la Lepra está bajo sospecha de haber sido el sujeto encapuchado que golpeó a Ortiz y le causó heridas leves que no obstante derivaron en una internación hospitalaria que duró una noche.
Se trata de Francisco Guardia (25), quien quedó involucrado porque un sujeto de apellido Farías declaró haberlo llevado en su auto hasta San José, donde el barra abordó a la secretaria de Gobierno lasherina cuando ella caminaba junto a otras dos mujeres por las inmediaciones de su domicilio.
"Francisco me dijo que tenía que cobrarle una deuda a un tipo y me pidió que lo dejara cerca y que lo esperara. Así fue y lo llevé de vuelta", recordó Farías.
El episodio quedó registrado en algunas cámaras de seguridad de San José (Guaymallén), mediante las que se logró identificar al vehículo en el que se movilizaban ambos sospechosos. Esa evidencia condujo a Farías y a su vez este confesó haber estado con Guardia.
Como contó Diario UNO, el barra había sido detenido a fines de junio en la Galería Tonsa de Ciudad: estaba prófugo de la cárcel, donde cumplía una condena por balear y dejar parapléjico a un menor de edad. En breve quedaría imputado por el delito de lesiones leves dolosas (intencionales).
Asimismo, la Justicia podría imputarle al conductor el delito de participación primaria en lesiones leves dolosas.
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