El reencuentro entre Alfredo Cornejo y Mauricio Macri será el 22 de mayo, cuando el ex presidente venga a Mendoza. Tiene pensado pasar varias horas en la provincia y los dos equipos confirmaron la reunión, que parece que será una comida compartida. El almuerzo está reservado para figuras del PRO de todo el país que acompañarán su gira.
El reencuentro que planean Alfredo Cornejo y Mauricio Macri en Mendoza y la sorpresa que arma el PRO
Macri relanza el PRO en Mendoza con plan 2027: jugará "sólo si Milei se hunde". Hay encuestas frescas y Suarez se acerca a una posible "bendición". El PJ ya piensa en volver a unirse
“No va a ser nada formal”, dicen los equipos del gobernador. Pero habrá cara a cara entre los dos luego de algunos períodos de silencio. Por ahora, esa informalidad coincide con lo que querían armarle al líder amarillo, que era llevarlo a tomar una cerveza en la Arístides, para que pasara gente y hubiera fotos y saludos. A la tarde del viernes decidieron dar por descartada esa idea.
Macri no viene a lanzarse para 2027. No habrá ningún anuncio formal, pero tampoco hace falta que lo haya. Lo que sí es un cambio en su accionar es que ya les avisó a equipos cercanos: “Si Milei sigue cayendo en las encuestas, entonces voy a jugar sí o sí”. Lo vende, cuentan, como que sólo va a participar si el presidente llega a los comicios con demasiadas chances de perder ante el PJ.
Puede ser una estrategia, pero ya no está en el aire. Lo ha bajado a la mesa en al menos dos reuniones. Esta semana llegaron datos a Mendoza acerca de que lo están alentando firmemente a avanzar dos de los empresarios top de la Argentina. “Mauricio, vos arrancá que tenés apoyo”, le habría dicho uno de ellos. Es de los que están en guerra con Milei.
Su movimiento ha activado células PRO dormidas en el país -algunas significantes y otras no tanto-. Afirman que la ex vicegobernadora de Maximiliano Pullaro, Gisela Scaglia, con la que se había distanciado, ya le dio luz verde y otro “si hay señal, nos encolumnamos”. Es parte del mal arrancado Provincias Unidas. Casualmente, el lujanino Esteban Allasino estará por Rosario la semana que viene.
La llegada de Mauricio Macri a Mendoza
Toda esa construcción nacional tiene que ver con la llegada de Macri a Mendoza por varios motivos. “Yo lo que veo es que Mauricio está pensando en algo definido, no una idea general. Y ese algo es reeditar Juntos por el Cambio lo más que se pueda”, dice una figura relevante y de llegada al dos veces jefe porteño. ¿Qué lugar ocupa el cornejismo, hoy mucho más cerca de Milei, en esos deseos? Tal vez empiece a saberse en ese encuentro.
El otro motivo por el que importa la llegada de Macri es una mini sorpresita que buscan darles a sus filas amarillas locales -que necesitan un subidón post navegar la intrascendencia en 2025-: es que se arma un relanzamiento de la marca PRO. Incluye un nuevo manual político y no se descarta un retoque a la imagen visual. Si llegan con los tiempos de esa preparación, el lienzo quedará al descubierto acá en la provincia, en el Hilton. Algunos esperan que así sea. Es una charla que abrirá Gabriel Pradines, disertarán otros en el medio, y cerrarán primero Allasino y finalmente Macri.
Pero yendo más al grano, en realidad la gira importa por dos cosas. Por ver si buscará reconstruir puentes con Cornejo en torno a su deseo de ser otra vez presidente -y como se dijo, ver si hay JXC 2.0- y por algo más: ese algo es cómo impacta esto en la carrera electoral local.
Los lazos con Ulpiano Suarez
Ulpiano Suarez viene tejiendo redes con Macri. Ya mantuvo dos encuentros, uno en Buenos Aires y otro acá, en Vendimia, con los equipos de Fernando De Andreis, el hombre de mayor confianza de MM. A eso suma una cercanía que trabaja con Jorge Macri y también la conocida proximidad a Allasino.
No es un acercamiento menor. Hay una carrera interna, desconocida o desatendida al menos, entre él y Luis Petri para ser los amigos del PRO. Si alguno de los dos no llega a competir en la interna “oficial” de Cambia Mendoza y La Libertad Avanza -al que lo quieren correr es a Petri, así que tiene más chances- ese sello aparece como posible vehículo electoral más que potable y cotizado.
Pero ojo: aún con ellos compitiendo por adentro -y gracias a que hoy el PRO es socio a diferencia de la elección en que fueron con Omar De Marchi-, el que los tenga de su lado tendrá un peso, unos votos, unos fiscales y un aparato en general más que su rival.
Por supuesto, esto dependerá también de las decisiones de Allasino en ese momento y quién sabe si hasta del propio De Marchi.
La pelea por la gobernación según las últimas encuestas
Saliéndose por un minuto de ese ecosistema, la pelea a la gobernación tuvo esta semana algunos destellos. A Cornejo le llegó hace una semana una de las últimas estimaciones finas de cómo vienen las encuestas. Se la hizo una de las firmas que miden para él -hay otra de la que, dicen, se ha alejado en este tiempo-.
¿Qué marcaron? Que los candidatos de su equipo miden bien en intención de voto, pero siempre bajo ese paraguas. Es decir: “Votaría a un candidato del equipo de Alfredo Cornejo”. Pero no aún con nombres y apellidos, donde se cree que bajan bastante en desconocimiento.
Petri sigue alto en ambas y también Ulpiano Suarez. Aunque Ulpiano, además, va creciendo en conocimiento y dejando en menos de un tercio su nivel de “no lo conozco”. Es un paso clave para que Cornejo, que hoy lo tiene en su carpeta “B”, lo deje ahí o hasta lo acerque a la “A”.
A Petri, ya se sabe, Cornejo no lo tiene en ninguna de las primeras 5, 10 ni 15 carpetas. Pero tal vez de eso se pueda fortalecer el sanmartiniano.
En el PRO que se encontrará Macri al llegar a Mendoza habrá elecciones también. Tiempo atrás dijimos en esta columna que Hebe Casado estaba entre Lucas Faure y Nuria Olivera para intentar desbancar a Pradines. Hoy, los porcentajes están muy, pero muy, favorables a que el candidato sea Faure.
El jueves -a no muchos al parecer les interesó, pero fue así- hubo presentación de fichas de cara a esa carrera por el sillón amarillo; pero la historia empieza antes: hará 15 días hubo un encuentro en el comité. Todavía rondaba una chance pequeña de ir a lista única con acuerdo incluido. El sector de Hebe se enojó porque no tenían certificadores propios (los que permiten sumar a los nuevos adherentes). Entonces se levantó cualquier negociación.
Acudieron a sus cartas en Buenos Aires. Vía Francisco Quintana, armador y funcionario de Justicia de Jorge Macri -amarillo desde la primera hora, o desde la segunda hora: es decir 2015-, lograron palanquear para que se sumara un certificador de los propios, del PRO filorradical. Además de conseguir su cometido, fue una forma de demostrarles a los pradinistas el peso que ellos también tienen en Buenos Aires. El que hizo esa negociación fue Pablo Priore.
Sea por esta minucia preelectoral o no, el grupo de Pradines llegó con 1.853 fichas nuevas y los de la otra vereda, con solamente 503. La elección quedó definida para el 28 de junio. Dentro de 7 semanas.
Va a estar movida como la del PJ, que también es este año, pero en medio de un tembladeral por la ruptura reciente y la creación del nuevo bloque, Encuentro por Mendoza, eliminando a La Cámpora de Senadores y trayendo a los peronistas ex La Unión Mendocina -que anticipamos acá dos semanas antes-.
A eso se suma que el viernes notificaron a los candidatos que se lanzaron el 22 de febrero y que fueron penalizados, con lo cual no podrán competir dentro del sello ni en 2027 y quizás tampoco en 2029.
La pregunta es: ¿El PJ puede darse el lujo de perder a los votos y a lo que puedan traccionar esos dirigentes que son justamente peronistas, el año que viene? ¿Si el armado es tan amplio y cada voto cuenta -están calculando que su candidato pueda sacar el 32%-, no les conviene unir antes que romper?
La apuesta, puertas bien adentro, es que tarde o temprano ese sector vuelva a jugar con ellos. Lo que dicen es que no es personal, sino “esconder la foto de Cristina un tiempo”, para acercar votos, ya que en Mendoza ese nombre repele mucho, pero que la alianza renovada es parte de las posibilidades para los primeros meses del año que viene. Un distanciamiento controlado.
En Buenos Aires la interna sí es mucho más feroz y ya se delinearon las dos posturas, incluso de fotos con mendocinos en cada una de las líneas. Emir Félix, por ejemplo, ya posó con Victoria Tolosa Paz. Los interlocutores locales de la diputada dicen que está buscando posicionarse como candidata a vicepresidenta de Axel Kicillof.







