Alfredo Cornejo tiene un problema: a un año de la elección, sus candidatos -los propios- no miden lo que deberían en las encuestas.
A la sombra de Alfredo Cornejo
Paradójicamente, la fortaleza de Cornejo se vuelve la debilidad de sus herederos. ¿Hay tiempo para posicionar a un candidato del riñón? La distancia de Ulpiano y Petri con el “centro” del poder
Tienen escenarios dispares: algunos ya arrancaron, como Tadeo García Zalazar, que se lanzó, reparte stickers con sus iniciales y el número “27”, habla de propuestas y forma equipos; y otros recién podrían hacerlo en unos días, como Natalio Mema, por ejemplo, de quien se dice que proclamará sus intenciones en menos de dos semanas. O el ministro de Salud, Rodolfo Montero, al que Casa de Gobierno quiere sumar en la ecuación. No todos están en la misma línea de largada.
Lo que no es dispar, y los iguala, es que no están logrando una performance en las encuestas -por lo menos en las que nosotros hemos visto- que sea satisfactoria para Cornejo. Ninguno de los tres. Ni les ganan ni les empatan a quienes amenazan con la continuidad de un linaje cornejista: Ulpiano Suarez y Luis Petri. Al día de hoy, el próximo gobierno sale de ahí.
Es llamativo, y peligroso para ellos, haber llegado a estar a un año de los comicios sin resolverlo a este problema. Pero no es nuevo. De hecho, se repite el fenómeno: a la sombra de Cornejo, a los del riñón les cuesta más crecer que a los demás. Vienen más lento. Porque la figura del gobernador es demasiado grande -incluso con llegada nacional- y entonces eclipsa, opaca, ralentiza la proyección de los herederos que vienen de su entorno.
Al contrario, a los que se desmarcan de esa sombra, sea con una disidencia amistosa como Ulpiano, o agresiva, como Petri, se les viene ampliando el camino. A ellos sí llega a darles el sol, digamos. Es curioso como funciona, en términos electorales, esa frontera que ellos han impuesto con el propio gobernador.
Y esto ya le pasó en 2019 a Cornejo: no quiso o no pudo poner a su candidato, que era Martín Kerchner, a pesar de que se intentó por muchos medios posicionarlo, y finalmente debió acudir al candidato de las encuestas: Rodolfo Suarez.
El resultado de esa jugada puede juzgarse de varias formas, pero una de esas formas es la PASO que terminó posicionando a Petri en 2023. Y lo que marcó aquella cita electoral fue a un votante radical que estaba castigando a esa gestión de Suarez con ese voto alternativo.
Además de lo que ese dato ya dice por sí mismo, también convalida lo anterior acerca de la importancia de Cornejo en el centro de todo y cómo eso inhibe a los cercanos: ni siquiera el gobernador en ejercicio, Suarez, pareció ser la figura más relevante de su propio momento político. Siempre estuvo mediado por un Cornejo muy presente y que parecía ser más que él. Fue así durante los cuatro años y creo que esto no lo discutiría absolutamente nadie en toda la provincia.
Cornejo sabe formar equipos, eso está clarísimo. Pero hay una tremenda duda respecto a si sabe crear líderes que puedan estar a la altura de un mandato provincial, vía elecciones. Es una grandísima duda acerca de si sabe “transferir poder”, como suele decirse en estos contextos.
El fenómeno tiene muchas aristas: Otra es preguntarse por qué figuras que llevan ocho o doce años en lo más alto de la política de Mendoza, gobernando casi sin oposición, no han logrado a esta altura posicionarse por sí mismas? ¿Por qué necesitan una “cesión” de carisma y de rodaje y de mostrarse con alguien más para poder ganar?
Todo esto se da además en contextos que ofrecen mayor incertidumbre. Uno de ellos es la serie de dificultades que atraviesa el gobierno de Milei, al cual están aliados y en cierta medida atados. Otro, yendo a lo fino de cómo será la elección del ’27, es que no se conocen las reglas de juego aún. Tanto las generales -si habrá o no PASO y cómo harán para sostenerlas en Mendoza- como las puntuales: ¿Jugarán contra un libertario si esa primaria se hace en Mendoza? ¿Quién es ese nombre? ¿Lo decide Karina Milei?
Es una semana, justamente, en la que el mismo medio nacional -centenario- que instaló que al cornejismo le daban carta blanca para jugar sin opositores el año que viene -lo que básicamente mandaba a Petri a buscarse un partido-sale a decir ahora que la hermana del Presidente no está de acuerdo con esa movida de piezas. Que era tan solo una idea de Luis Caputo para alinear a los gobernadores ante una mirada internacional y que acaba de terminar de ser vetada por la Secretaría General de la Presidencia.
Cornejo es Cornejo. Sabe sacar ases de abajo de la manga. Siempre. Lo sabe la oposición desde hace muchos años.
Pero este panorama político tiene varios jugadores y el tiempo pasa.
A un año de la elección, ni el primero ni el segundo mejor posicionados para gobernar es uno de los suyos. No en cuanto a nombres propios, por lo menos.
Porque siguen bajo su sombra.
El video de la columna de Julián Imazio en 7D






