En su segunda sesión remota, la Cámara de Diputados, presidida por Sergio Massa aprobó por amplia mayoría y con acuerdo interpartidario el proyecto de ley de educación a distancia, y el de recetas medicas digitales y teleasistencia, dos iniciativas que apuntan a institucionalizar canales virtuales en medio de la pandemia por coronavirus.
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El primer expediente que se puso a consideración del pleno fue el de educación a distancia, que al cabo de un debate de más de dos horas recibió 248 votos positivos, dos negativos y una abstención. La presidenta de la comisión de Educación, Blanca Osuna, fue la encargada de presentar la iniciativa y señaló que responde a la "situación excepcional" que impone la pandemia, frente a la necesidad de brindar "canales que permitan la continuidad" pedagógica "en este tiempo".
La entrerriana detalló que el texto incorpora también una modificación para que el Estado se haga cargo no sólo de las plataformas educativas a distancia sino también de "la conectividad" en todo el territorio nacional para "saldar" la brecha digital.
A su turno, la macrista Victoria Morales Gorleri resaltó que en el contexto actual "los recursos de virtualidad son herramientas muy importantes para la complementariedad del sistema educativo", pero aclaró que "la escuela no se reemplaza" porque cumple una función que excede largamente la de "impartir conocimientos".
El Frente de Izquierda que el único bloque que se opuso a la iniciativa, y fundamentó la posición a través de la diputada del Partido Obrero Romina del Plá, quien argumentó que el Estado en sus distintos niveles ya está implementado el acompañamiento pedagógico a distancia a través de resoluciones y por lo tanto -a su entender- "no se necesita ninguna modificación de la ley de Educación".
El segundo bloque de la sesión, que se extendió por más de seis horas, correspondió al debate de la ley para validar la prescripción de medicamentos y órdenes de estudio por medios electrónicos como alternativa al formato tradicional de puño y letra.
El proyecto establece un mínimo de tres años de conservación de las recetas digitales en un registro luego de la dispensa del medicamento: originalmente el plazo propuesto era de dos años, tal cual prevé la normativa actual para las recetas de puño y letra, pero se agregó un año adicional por pedido de la diputada nacional Graciela Camaño.
La iniciativa, que recibió 246 votos positivos y dos negativos, también incluye la regulación de la llamada "teleasistencia" de salud a través de plataformas digitales, no sólo de profesionales médicos sino también de otras "artes del curar", como la psicología y la odontología.
Los únicos dos rechazos provinieron de los dos diputados del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño y Romina del Plá, quienes adujeron que la telemedicina "abre la puerta a profundizar aún más la precarización laboral" y "el lucro" ya que a muchos profesionales de la salud "no se les está pagando los adicionales de las teleconsultas".
En cambio, el presidente de la comisión de Salud, Pablo Yedlin, hizo hincapié en los beneficios de las innovaciones tecnológicas contempladas en la ley, incluso más allá de lo que dure la emergencia sanitaria.
"La pandemia va a pasar pero esta ley de salud va a seguir siendo útil para todos los argentinos, porque seremos beneficiados adaptándonos a los nuevos desarrollos tecnológicos y generando más accesibilidad a la salud de mayor calidad", manifestó.
La diputada del PRO y vicepresidenta de la comisión de Salud, Carmen Polledo, destacó que el proyecto "representa un gran avance" y valoró que los pacientes podrán sacar turnos fácilmente y no tendrán que movilizarse para hacer consultas médicas, evitando "traslados innecesarios y esperas en los centros de salud".
Por su parte, la mendocina de la UCR Claudia Najul destacó que la prescripción digital de medicamentos y órdenes de estudios "facilita el seguimiento de los tratamientos, evita errores de legibilidad de las recetas, disminuye la posibilidad de recetas falsas, de robos de sellos".
Sobre el final de la sesión, se aprobó un proyecto de resolución en reconocimiento de la labor desempeñada por el personal del Instituto Malbrán y de otras entidades de salud que se encuentran en la primera línea de combate contra el Covid-19.
