Escándalo en el Congreso

Un diputado compró un rifle y se lo enviaron a su oficina en el Congreso

El diputado Javier Sánchez Wrba aclaró que el paquete retenido en el Congreso contenía un rifle de aire comprimido para uso personal en el campo

Un insólito episodio generó polémica en el Congreso de la Nación luego de que un diputado del PRO comprara un rifle de aire comprimido por internet y el paquete fuera enviado a su oficina en Diputados. El hecho ocurrió este miércoles en el Anexo del Parlamento, donde el envío fue detectado por los controles de seguridad antes de ingresar al edificio, lo que activó los protocolos correspondientes.

Cómo se detectó el arma

La situación se desató cuando un repartidor llegó al Congreso para entregar el paquete. Al pasar por el escáner de seguridad, el contenido llamó la atención del personal, que identificó que se trataba de un rifle dentro de la caja y dio aviso inmediato.

El envío estaba dirigido al diputado Javier Sánchez Wrba, quien había realizado la compra a través de internet.

La explicación del diputado

Desde el entorno del legislador explicaron que se trataba de un rifle de aire comprimido de uso recreativo, adquirido “para el campo”, y que el envío a la oficina fue un error, ya que la intención era retirarlo personalmente o recibirlo en otro domicilio.

El propio diputado también aclaró la situación en una nota enviada a las autoridades de la Cámara, donde remarcó que no se trataba de un arma de fuego, sino de un producto de venta libre.

Un diputado compró un rifle online, se lo enviaron al Congreso

Intervención de seguridad y resolución

Las autoridades confirmaron que el rifle nunca llegó a ingresar formalmente al edificio, ya que fue interceptado en el control de acceso.

Tras aclararse lo ocurrido, el legislador retiró el paquete y lo trasladó fuera del Congreso, mientras desde la Cámara minimizaron el episodio y lo calificaron como un error sin mayores consecuencias.

Polémica y repercusión

El hecho fue denunciado públicamente por otros legisladores y rápidamente se viralizó en redes sociales, generando críticas y cuestionamientos sobre los controles de seguridad y el uso de envíos personales en oficinas oficiales.

El episodio, aunque sin consecuencias judiciales hasta el momento, volvió a poner en debate los protocolos de ingreso y la seguridad dentro del Congreso de la Nación.