Análisis

Cornejo asume este sábado con la certeza de que nadie gobierna dos veces la misma Mendoza

Alfredo Cornejo se convertirá este sábado en el primer gobernador elegido democráticamente para concretar un segundo mandato en la provincia. Pero ni él ni la sociedad son los mismos de antes

Este sábado se cumplen exactamente 8 años desde que Alfredo Cornejo (61) asumió como gobernador de Mendoza por primera vez. En teoría, tanto la provincia como el hombre son los mismos. Sin embargo ya los antiguos griegos sospechaban que nadie baja dos veces a las aguas del mismo río.

La provincia y el país que encontrará este Cornejo 2.0 serán diferentes. La situación macroeconómica pinta inconmensurablemente más compleja que la que había en 2015, así como las tensiones entre la Provincia y la Nación, que nunca aflojaron.

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El exgobernador Paco Pérez (PJ) al pasarle el bastón de mando a Alfredo Cornejo (UCR) en 2015.

El exgobernador Paco Pérez (PJ) al pasarle el bastón de mando a Alfredo Cornejo (UCR) en 2015.

Existen similitudes, es verdad: tanto en aquel lejano 2015 como ahora la sociedad votó "un cambio", en la esperanza de que la salida del peronismo/kirchnerismo le diera mejores condiciones de vida. En el caso de la presidencia de Mauricio Macri, eso no sucedió.

Ahora es Javier Milei el que concentra las expectativas. Otro gobierno liberal como receta para combatir al "populismo". Y con rémoras molestas a la hora de avanzar, empezando por la deuda con el FMI que se solicitó durante la gestión de Juntos por el Cambio y siguiendo por las políticas monetarias caóticas que llevó adelante el Frente de Todos.

¿Gana o pierde una cosa cuando se repite? ¿Se degrada o se potencia? ¿Gana o pierde una cosa cuando se repite? ¿Se degrada o se potencia?

De modo que otra vez estará Cornejo en su despacho del Parque Cívico y otra vez habrá en Casa Rosada un presidente que se describe a sí mismo como "el cambio". Figuras similares, escenario parecido. Reiteraciones. Pero más allá de las coincidencias, subsiste una pregunta casi cósmica, ¿gana o pierde una cosa cuando se repite? ¿Se degrada o se potencia?

Ya Heráclito -que, por lo que se sabe, jamás oyó hablar de Cornejo- repetía hace más de 2.000 años la máxima que se apuntó más arriba: nadie baja dos veces a las aguas del mismo río.

Hoy sabemos que se puede ir un poco más allá en esa idea, porque incluso las personas mutan permanentemente. También ellas -las personas- son el río.

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Alfredo Cornejo (UCR) y Martín Aveiro (PJ) en una foto de noviembre de 2016. Con solo observar los peinados se verifica que mucha agua ha pasado bajo el puente.

Alfredo Cornejo (UCR) y Martín Aveiro (PJ) en una foto de noviembre de 2016. Con solo observar los peinados se verifica que mucha agua ha pasado bajo el puente.

El otro Cornejo, el mismo

Basta recorrer el discurso que dio Cornejo en su asunción de 2015 para notar cómo cambiaron su retórica y el tono general del debate público.

Aquel 9 de diciembre de 2015, el sancarlino se refirió, en el cuarto párrafo de su alocución, a una "reunión cordial" con sindicalistas en la que él se había definido como "un empleado público más".

¿Qué tan parecido será este Cornejo respecto a aquel de 2015? ¿Los años le habrán dado más sensibilidad, o al revés? ¿Qué tan parecido será este Cornejo respecto a aquel de 2015? ¿Los años le habrán dado más sensibilidad, o al revés?

En aquel primer discurso como mandatario, Cornejo recordó que "Paco" Pérez le dejaba una provincia que no estaba pagando en tiempo y forma los salarios de los estatales, pero recalcó que confiaba en revertir el panorama porque el Estado tiene un rol "insustituible" en asuntos como seguridad, educación y salud.

"Los ricos -postuló aquel Cornejo- se arreglan con cualquier gobierno, pero la mayoría que está conformada por los más pobres y las clases medias necesitan de un Estado sano que esté presente para prestarles servicios de calidad, que les posibiliten proyectar la vida familiar con optimismo".

En estas épocas de anarcocapitalismo en boga, cuando la actividad gremial es para muchos mala palabra, es probable que esa clase de expresiones ya no aparezcan con tanta frecuencia.

Es cierto: Cornejo sigue insistiendo en que hay tareas que sólo puede cubrir el Estado, aunque al mismo tiempo suelta comentarios como el que lanzó recientemente a los sindicatos que participaban de las paritarias provinciales: "Sean sensatos y nos vamos a entender. Por las buenas o por las malas".

Alfredo Cornejo-Rodolfo Suarez-elecciones 2023
Alfredo Cornejo y el gobernador saliente, Rodolfo Suarez. Los celulares y las redes son hoy parte fundamental de la vida política argentina.

Alfredo Cornejo y el gobernador saliente, Rodolfo Suarez. Los celulares y las redes son hoy parte fundamental de la vida política argentina.

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¿Qué tan parecido será este Cornejo respecto a aquel de 2015? ¿Los años le habrán otorgado sensibilidad, o al revés? ¿Cómo habrá procesado en su andamiaje ideológico la descomunal pérdida de poder e ingresos que tuvieron los sectores populares de la Argentina desde aquel entonces?

Quién sabe. Como sea, la enumeración caprichosa de algunos hitos que se suscitaron desde aquella primera gobernación ayuda a entender que ni será el mismo Cornejo ni será la misma Mendoza:

En 2015, Juntos por el Cambio entraba en su época de auge, con el mismo signo político gobernando la provincia y la Nación. Hoy ese frente muestra agujeros por todos lados, y hasta corre el riesgo de que a nivel nacional muchos de sus cuadros terminen absorbidos por una opción de derecha que dista mucho de las ideas progresistas que definieron históricamente a la UCR.

En 2015, la matriz productiva provincial mostraba signos de agotamiento, pero no a los niveles que se ven hoy. Tampoco se habían producido los picos de conflicto suscitados por temas ambientales -recuérdese la breve aventura minera de Rodolfo Suarez-, ni los salarios estaban por el suelo, como ahora.

En 2015, el flamante gobernador no tenía el poder que ha ido adquiriendo en distintos espacios de la vida político/institucional mendocina.

En 2015, el debate político se había trasladado parcialmente a las redes a través de Facebook; pero faltaba mucho, muchísimo, para que se produjera el fenómeno que protagonizan los nativos digitales en Instagram o TikTok.

En definitiva, parece que el mismo Cornejo volviera a gobernar Mendoza a partir de este sábado. Pero ni el hombre ni el territorio son iguales a los de antes. Lo que viene será, inevitablemente, otra historia.

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