En medio de las disputas al interior del justicialismo mendocino en torno al proyecto de presupuesto enviado por el Ejecutivo de Rodolfo Suarez a la Legislatura, el ex vicepresidente, Julio Cobos, se sumo a las voces que piden por su aprobación.
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El conflicto mayor surge a partir de la reestructuración de la deuda que mantiene la provincia y a un pedido para la toma de más obligaciones que, según el oficialismo, se usarán para importantes proyectos de obra pública.
Intendentes del radicalismo insisten en que la pauta de gastos sea convertida en ley alegando la dinamización de la construcción, mientras que opositores han mostrado sus recatos.
En tanto, el pedido de U$S 300 millones para obras y $8.000 millones para renegociación de la deuda sigue en "veremos" ya que no se logran unificar las posiciones.
Quien se sumó a los reclamos para que la situación se resuelva fue el ex gobernador, Julio Cobos, señalando que las cuentas de Mendoza se encuentran en orden.
"La deuda total de la provincia es de 1.220 millones de USD y su correlación en pesos actualizada por inflación es baja, con un ritmo semejante al incremento de los recursos. El 60% de la deuda es en dólares; la mitad de la misma la representan los bonos, el gobierno federal el 17,7% (13.000 millones de pesos), un 15% (11.000 millones de pesos) el Banco de la Nación Argentina y el resto organismos multilaterales y otros bancos. Además, en el 2015 el peso total de la deuda era del 11,6% respecto del PGB y para el 2019 se proyecta en 14,2%; mostrando sostenibilidad y solidez. De hecho, nuestros bonos cotizan mejor que los nacionales y los de provincia de Buenos Aires pero para sostener esto necesitamos que las fuerzas políticas aprueben el Presupuesto y autoricen el roll-over para reestructurar la deuda, fundamentalmente teniendo en cuenta los vencimientos 2022 y 2023", apunto el dirigente radical.
Con este argumento pidió "responsabilidad de la oposición" para que le dé el visto bueno al proyecto y permita la reestructuración de lo adeudado.
