En su primer viaje internacional tras su victoria en las urnas, el presidente electo Alberto Fernández arribará este sábado a la ciudad de México para reunirse con el jefe de Estado de ese país, Andrés Manuel López Obrador, y mantener encuentros con empresarios, dirigentes locales, entre otros actividades.
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En la visita al país azteca, Fernández comenzará a delinear su política internacional, en momentos de tensión con Brasil y de posibilidad de acercamiento a Estados Unidos, tras el llamado telefónico que recibió este viernes de Donald Trump.
Se espera que la reunión con López Obrador tenga lugar el lunes, y será un encuentro privado y sin protocolo, ya que aún Fernández no tomó posesión del cargo.
En la agenda de Fernández también figuran reuniones con el jefe de Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, y con el poderoso empresario Carlos Slim.
Su paso por México incluye, además, una conferencia magistral el martes a las 18:00 en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el marco del Programa Universitario de Estudios sobre Democracias, Justicia y Sociedad de la UNAM.
Al avión subió el diputado nacional Felipe Solá, quien acompañó al ex jefe de Gabinete en cada uno de sus viajes al extranjero, por lo que crecen las chances de que sea designado canciller del próximo gobierno.
Un viernes agitado
El presidente electo, Alberto Fernández, mantuvo una jornada cargada de actividades en la previa a su viaje a México, en la que sumó un nuevo encuentro con José "Pepe" Mujica, dialogó por teléfono con Donald Trump y encabezó varias reuniones en sus oficinas de San Telmo.
La agenda del mandatario electo comenzó con una actividad junto al ex mandatario uruguayo, su amigo personal, y finalizó con la llamada del presidente de Estados Unidos, uno de los países clave en el escenario internacional.
El día, sin embargo, no estuvo exento de polémicas. Durante una charla en la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Fernández habló sobre cómo "los medios de comunicación y los dibujos animados son formas de control social" y preguntó: "¿Han visto un estafador más grande que Bugs Bunny?".
Este fue el puntapié para miles de memes y cuestionamientos a sus declaraciones.
"¿Han visto un estafador más grande que Bugs Bunny?", preguntó el mandatario electo en alusión al personaje del dibujo animado que lleva el nombre del conejo, y sostuvo que "fue el modelo de muchos chicos, de muchas generaciones".
En ese sentido, destacó que "en verdad fue un modelo de gran promoción del individualismo, el individualismo del modelo que pesaba por sobre el otro, por el que necesitaba".
Fernández dijo, asimismo, que "El Coyote necesitaba comerse a un Correcaminos y el Correcaminos era un vivo que le hacía explotar todas las trampas a él. Y después el Coyote quedaba maltrecho y el Correcaminos disfrutaba de su viveza".
"¿Cuál era el modelo a seguir? ¿El del Coyote que buscaba comida o el del Correcaminos que siempre era un vivo que lo pasaba por arriba?", preguntó.
