Más de 300 gargantas, en su mayoría de chicos de la edad de la victima y otros aún más jovenes seunieron a los gritos de los padres y familiares de Tomás Edgard Trossero(18) para pedir a viva voz
Fue en el marco de una marcha para pedir justicia por la muerte de Tomás Edgard Trossero, quien
murió atropellado por un conductor en aparente estado de ebriedad y con la licencia de conducir
vencida.