ver más

El hecho ocurrió ayer a las 14.30 en el Bº Jardín Aeroparque, de Las Heras, y fue protagonizado por un hombre de 36 años. Los vecinos llamaron al 911 para pedir ayuda

Un penitenciario golpeó a su mujer y la amenazó con un arma particular

Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.net.ar

Otro caso más de delito por violencia de género salpica a quienes tienen el deber de proteger a la sociedad. Ayer un penitenciario discutió con su esposa, la golpeó con saña y amenazó con un arma de fuego particular. La situación no llegó a mayores porque los vecinos preocupados por lo que escuchaban y veían llamaron inmediatamente al 911 para que actuara la policía.

Este hecho ocurrió ayer cerca de las 14.30 en el barrio Jardín Aeroparque, de Las Heras, y fue protagonizado por un hombre de 36 años perteneciente al Sistema Penitenciario, cuyo nombre no pudo ser revelado por la directiva judicial de no brindar su identidad mientras no culmine el procedimiento con el que puede quedar imputado por el delito de lesiones agravadas por el vínculo y amenaza simple.

Hasta antes del cierre de esta edición el hombre permanecía aprehendido, mientras que su mujer brindaba testimonio de los hechos y el personal de la Oficina Fiscal Nº2 recababa la información y las pruebas necesarias para inculparlo. El matrimonio tiene menores a carga y no hay registradas denuncias sobre hechos de violencia similares.

Según el Ministerio de Seguridad, el personal policial que actuó para calmar la pelea recibió de manera voluntaria de parte del agresor un arma no reglamentaria. Se trata de una Bersa Thunder 9mm con cargador y dos municiones. El hombre tiene permisos de portación, tenencia y transporte.

Eduardo Orellana, director del Servicio Penitenciario de Mendoza, señaló horas después del incidente estar al tanto de la situación y que se analiza cómo se produjeron las circunstancias que desencadenaron la pelea. Adelantó que sabe quién es el detenido y contó que la mujer intentó entrar a trabajar a los penales pero no pudo pasar los exámenes psicológicos.

Este acontecimiento que no terminó de forma trágica recuerda dos casos recientes de violencia con policías involucrados con sólo cinco días de distancia uno del otro. En el primero de estos, que pasó en setiembre, un auxiliar de la Policía de Mendoza fuera de control mató a su ex suegra y su ex sobrino por venganza hacia su ex pareja. Tenía una restricción de acercamiento hacia su ex esposa y sus hijos.

Ocurrió en el barrio Solares de San Antonio, de El Bermejo, Guaymallén. El responsable del terrible suceso fue el auxiliar José Ontiveros (34), quien se desempeñaba en Notificaciones Judiciales. Sus víctimas: Benjamín Monje (8) y Gabriela Beatriz Fernández. Fue trasladado al neuropsiquiátrico El Sauce y acusado por el doble crimen bajo la calificación de homicidio por venganza transversal.

Algunos días después ocurrió el segundo caso cuando el policía Alfredo Rad (26) protagonizó un tiroteo en el que salieron heridos su pareja y él mismo en una casa de Guaymallén. La novia del uniformado, Alexia Fernanda Gómez (25), declaró que resultaron heridos porque intentó evitar que él se suicidara ya que al parecer la ex esposa del policía lo había amenazado con no ver más a su hijo. Rad, tras esa discusión, entró en crisis por la promesa de su ex pareja y quiso quitarse la vida pero con su decisión terminó lastimando gravemente a su pareja.

MÁS LEÍDAS