En marzo pasado, en una vivienda ubicada en Sevilla, España, una bebé de aproximadamente 14 meses sufrió quemaduras gravísimas en torno al 60% de su cuerpo mientras era bañada por la entonces pareja de su madre. Ahora, se cree que el hombre cometió el crimen intencionalmente.
Mató a una bebé al quemarla con agua caliente en una ducha: creen que el crimen fue por celos
El sospechoso del crimen se encuentra detenido, mientras que la madre de la bebé explicó la situación que tuvo que atravesar
La bebé, llamada Leyre, fue trasladada de urgencia al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde permaneció ingresada durante 2 meses luchando por su vida. Finalmente, falleció el pasado viernes, 30 de mayo a causa de las secuelas de las lesiones.
La madre de la bebé, Andrea Burdalo, relató el momento con dolor: al escuchar el primer llanto de su hija, corrió al baño y la encontró “achicharrada de la cabeza a los pies”.
El testimonio de la madre tras el crimen
Según la madre de la víctima del crimen, la pareja estaba a cargo del baño y salió un momento a por una toalla. La familia descartó que la menor, que aún no caminaba con autonomía, pudiera haber abierto el grifo del agua caliente por sí sola y provocarse quemaduras tan extensas.
La Policía de España, a través del Grupo de Homicidios, y el Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla investigan los hechos. El hombre, que no es el padre biológico de la bebé, ha sido tomado declaración como investigado, aunque permanece en libertad sin medidas cautelares de momento. El caso ha pasado del Grupo de Menores al de Homicidios tras el fallecimiento de la pequeña.
Andrea Burdalo y su abogado, Agustín Fernández, sostienen que se trató de un crimen y no de un accidente. La madre ha señalado públicamente que cree que el infanticidio fue motivado por celos hacia la atención que ella dedicaba a los cuidados de su hija y hacia el contacto que mantenía con el padre biológico de la menor. Consideran que existen indicios suficientes para apuntar a un homicidio, posiblemente en el marco de violencia vicaria.
La familia materna ha expresado su dolor y exigido justicia tras el presunto crimen. La abuela de la pequeña reclamó públicamente por su nieta, que “estaba empezando a vivir”. Mientras la investigación avanza, los peritos analizarán las circunstancias del baño, la temperatura del agua y las lesiones para determinar si fueron causadas de forma deliberada.




