Un joven de 27 años perdió la vida tras recibir un disparo accidental en la cabeza mientras cazaba jabalíes en la zona de islas, en una tragedia completamente evitable y que ha generado profunda consternación. La víctima fue identificada como Leandro Alegre.
Tragedia inesperada: salió a cazar jabalíes con amigos y todo terminó de la peor manera
Luego de la tragedia, los jóvenes involucrados prestaron declaración a las autoridades. La investigación apunta a un disparo accidental

El caso ocurrió en Santa Fe.
Según los primeros reportes de las autoridades, Alegre había cruzado el río Paraná hacia la jurisdicción santafesina junto a cuatro amigos. El objetivo del grupo era realizar una jornada de caza de jabalíes en la isla, una práctica habitual. Sin embargo, fue alcanzado por un disparo.
Recomendadas
Salió a cazar jabalíes con amigos y recibió un disparo en la cabeza
El escenario del hecho fue la isla El Damasio, una zona de difícil acceso situada frente a la localidad de La Paz. Según el relato de los sobrevivientes, en circunstancias que aún son materia de investigación, una de las armas de fuego se accionó, impactando directamente en la cabeza de Leandro.
Tras el incidente, la desesperación se apoderó del grupo. Los cuatro amigos cargaron el cuerpo de Leandro en una embarcación y navegaron de regreso hacia la costa entrerriana pero, al llegar, el joven ya no presentaba signos vitales.
La justicia de Santa Fe, bajo la dirección de la fiscal de Garay, María del Rosario Haeffeli, ha tomado las riendas del caso. Aunque la principal hipótesis apunta a una tragedia accidental, no se descarta ningún tipo de línea investigativa.
Se hicieron pericias preliminares tanto sobre el cuerpo como sobre la canoa en la que fue transportado por sus amigos, con el objetivo de recolectar evidencia clave para la investigación. Al mismo tiempo, todos los jóvenes prestaron su declaración.
El antecedente similar
En mayo del año pasado, un hombre que había salido a cazar con su primo terminó muerto en un campo de la localidad de Aguará Grande, en Santa Fe, tras recibir un disparo de otro cazador que lo confundió con un jabalí.
Un movimiento brusco de un lado y una reacción instantánea del otro terminó sembrando una tragedia que podría haber sido evitada.