Hace varios meses que no ocurría algo similar, pero otra vez un caso de secuestro virtual ocurrió en la provincia y la víctima incluso pagó un rescate para que "liberen" a su hijo.
Cerca de las 5.30, el teléfono fijo de una casa de donde vive una mujer de 42 años sonó. Ella atendió y del otro lado se encontró con una voz masculina que le decía que su hijo había sufrido un accidente. La versión cambió a los pocos minutos y el delincuente le manifestó que lo tenía secuestrado.
El supuesto secuestrador le advirtió que no debía cortar la comunicación. De haberlo hecho, la víctima podría haber llamado a su hijo de 27 años y habría constatado que estaba sano y salvo en su casa del barrio Barrancos.
La mujer siguió las órdenes del secuestrado: pidió un remis, se dirigió hasta unos monoblocks ubicados en calle Chapadmalal -en el oeste de Godoy Cruz- y allí dejó el pago en un pasillo. La recompensa consistió en dos televisores y mil pesos en efectivo.
Al finalizar la secuencia, se dirigió hasta la casa de su hijo y se dio cuenta que todo había sido una estafa, ya que el joven estuvo toda la noche durmiendo allí.