El médico que estaba de guardia en el hospital Tagarelli de San Carlos la noche del domingo 26 de octubre, cuando ingresó el escritor y docente Omar Luna, quien había recibido dos balazos, fue suspendido por disposición del Ministerio de Salud, mientras se abre el sumario administrativo para saber qué ocurrió en esa ocasión. Familiares de la víctima que terminó falleciendo camino al hospital de Tunuyán adujeron que el galeno no asistió a Luna y que, como no había ambulancias, les sugirió que lo trasladaran en un auto particular hasta el vecino departamento.
Carlos Abraham fue separado de su cargo por disposición del Ministerio de Salud el pasado 29 de octubre. Esa misma fecha pidió 10 días de licencia por enfermedad.
Suspendieron al médico que recibió al profesor Omar Luna en el hospital Tagarelli de San Carlos

“La decisión se tomó el mismo jueves 29 de octubre cuando yo asumí como director del hospital. Sin embargo, ese mismo día el doctor Carlos Abraham se pidió una licencia por enfermedad, que creo es de 10 días, por lo que después de ese plazo se efectivizará la suspensión”, explicó Humberto Tagarelli, flamante director del hospital que lleva su mismo apellido en honor a su primo, Victorino Tagarelli, también médico sancarlino.
La suspensión obedece a las críticas de familiares del escritor asesinado, quienes aseguraron que pese a que Luna llegó al centro asistencial de Eugenio Bustos en estado crítico por los disparos que había recibido en la espalda, Abraham no lo asistió allí, sino que lo derivó directamente al hospital Scaravelli. “Estaba muy grave, pero quizá el desenlace habría sido otro si hubiera tenido una mejor atención”, lanzó uno de los allegados al reconocido escritor y docente pareditano.
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Un detenido, pero sin armaMinutos antes de morir, Omar Luna alcanzó a balbucear el nombre de un joven de 17 años a quien apuntó como el autor de los dos disparos que finalmente le provocaron la muerte. El joven, también oriundo de Pareditas donde ocurrió el ataque, fue detenido poco después, pero los pesquisas no lograron dar con el arma utilizada en el ataque.
El muchacho, que era alumno de un colegio en el que Luna dictaba clases de Literatura, fue alojado en la Comisaría del Menor, pero su familia insiste en que esa noche estaba en una reunión con sus amigos.
Sin embargo, a los pesquisas aún les resta dar con el arma usada en el ataque para poder cerrar el rompecabezas y terminar de confirmar cuál fue el detonante de la fatal balacera. Para los investigadores, está descartado el móvil del robo, pero no saben poner en palabras, o al menos no quieren hacerlo público, qué otra razón podría haber tenido el atacante para acabar de esa manera con la vida de un reconocido activista cultural como era Luna.