SAN CARLOS DE BARILOCHE, 18 junio (NA) - Serios incidentes, que incluyeron el intento de quema de
un destacamento policial, enfrentamientos en el Centro Cívico, y destrozos y saqueos a comercios,
se registraron hoy en Bariloche durante una serie de protestas por la muerte de tres jóvenes.
Los graves incidentes se originaron en la madrugada tras un caso de "gatillo fácil" del que
resultó víctima fatal un adolescente, y durante la protesta se registraron otras dos muertes, por
lo que las autoridades dispusieron el pase a disponibilidad de un comisario y cinco policías.
Por la tarde, mientras un grupo de vecinos de las tres víctimas fatales reclamaba frente al
Centro Cívico, llegaron al lugar manifestantes que encendieron neumáticos e intentaron incendiar el
destacamento policial del lugar.
Los manifestantes, muchos armados con palos y con el rostro cubierto, se enfrentaron con la
policía, que los dispersó con gases lacrimógenos y balas de goma.
Cuando esos manifestantes dejaron el Centro Cívico, se encaminaron por la calle Mitre -la
principal de la ciudad- y provocaron destrozos en los negocios de la zona.
Varios comerciantes denunciaron que fueron saqueadas sus vidrieras, en especial la de los
locales de ropa.
Ante la magnitud y gravedad de los hechos, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, ordenó al
mediodía pasar a disponibilidad a cinco policías vinculados con la represión de la protesta de la
madrugada, que derivó en dos de las muertes.
Uno de los uniformados pasados a disponibilidad es el comisario Jorge Carrizo, jefe de la
comisaría 28 de Bariloche, frente a cuya sede se desarrollaron los principales incidentes de anoche
y esta madrugada.
La medida del gobernador alcanzó también a cuatro policías que tomaron parte en forma
directa de la represión, y que fue uno de los pedidos de los familiares y amigos de Diego Bonafoi,
de 15 años, quien murió de un disparo en la nuca efectuado por un policía, en un hecho aún no
aclarado pero que sería de "gatillo fácil".
Los vecinos apedrearon la comisaría 28, en donde trabajaba el policía que mató al joven, y
agredieron al intendente local Marcelo Cascón, al que le rompieron parte del automóvil.
El primero de los vecinos que murió tras los incidentes fue un hombre de 29 años, quien
recibió varios disparos, en un episodio que dejó además 14 heridos, que fueron atendidos en el
hospital zonal.
La segunda víctima resultó ser Matías Carrasco, de 17, quien ingresó al hospital con una
herida en la zona toráxico abdominal de gravedad y luego de ser operado falleció cerca de la
medianoche, según confirmó la directora del hospital, Susana Rodríguez.
El juez de instrucción, Martín Lozada, ordenó las autopsias de las víctimas fatales y la
realización de las pericias correspondientes a las armas policiales para poder determinar de dónde
provinieron los disparos que causaron las muertes.
Si bien el Gobierno provincial ordenó una intervención sumarial interna exhaustiva "a
efectos de esclarecer lo sucedido", como así también el traslado inmediato de la totalidad del
personal de guardia que se encontraba de servicio el día de los hechos, los incidentes se
repitieron por la tarde en el Centro Cívico y frente a la comisaría 28.
Los más violentos ocurrieron por la tarde, cuando el termómetro marcaba temperaturas muy
bajas, y un grupo de manifestantes, con gorros, la cara cubierta, palos y gomas, llegó al punto más
céntrico de la ciudad y protagonizó incidentes en la plaza principal.
Los manifestantes colocaron varias gomas frente a la puerta del edificio de la Policía
Provincial, en el casco histórico, y les empezaron a prender fuego.
Ante la magnitud que tomaron los acontecimientos, efectivos de la infantería llegaron para
dispersar a los manifestantes y para ello utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos.
Las corridas se dieron por la parte central de la Plaza, hacia la calle Mitre, y fue por esa
arteria que los manifestantes se dispersaron.
Sin embargo, los comerciantes denunciaron posteriormente que varias de las personas que
tomaron parte de la manifestación habían roto vidrieras con piedras y palos, e incluso se
apoderaron de mercadería que estaba en exhibición.
En tanto, el Gobierno provincial instruyó a la Secretaria de Derechos Humanos, Gladys Cofré,
para que se traslade a San Carlos de Bariloche a fin de tomar contacto con representantes de la
APDH, autoridades sociales, vecinos y familiares.
Finalmente, se determinó que permanezcan en la ciudad el ministro de Gobierno, Diego
Larreguy, junto al Secretario de Seguridad, Víctor Cufré, y el titular de la policía provincial,
Jorge Villanova.
Hasta el momento, se conoce que el asesinato tuvo lugar cuando un patrullero interceptó a
tres chicos que caminaban por la ruta Juan Hernan, pero aún se desconoce concretamente qué fue lo
que ocurrió.