En la recta final del juicio, la Fiscalía solicitó penas de entre 3 y 16 años de prisión para 7 integrantes de una banda de narcotraficantes juzgados por el transporte de 334 kilos de cocaína en dos procedimientos realizados en la provincia de Salta durante 2024. Entre los imputados, hay 5 gendarmes que, según reveló la investigación, por mensajes de la aplicación WhatsApp enseñaban cómo acondicionar la droga y vulnerar los controles en las rutas.
Pidieron penas para narcogendarmes: se hacían llamar los Peluches y tenían caricaturas con Pablo Escobar
Los gendarmes quedaron a días de ser condenados por narcotráfico tras detectar el trasladado de cargamentos millonarios de cocaína en el norte argentino
El primero de los dos hechos ocurrió el 19 de mayo de 2024 en la localidad salteña de General Pizarro. En esa oportunidad, un cabo primero fue detenido cuando transportaba 303 kilos de cocaína en una camioneta Toyota Hilux, procedente de Orán y con destino a Buenos Aires.
El segundo episodio ocurrió el 26 de octubre de ese mismo año, en el puesto de control de El Naranjo, en Rosario de la Frontera. Allí fue interceptado un exgendarme quien trasladaba junto a su pareja 31 kilos de cocaína ocultos dentro de la rueda de auxilio de una camioneta Volkswagen Amarok.
El modus operandi de los narcogendarmes
En la investigación se remarcó la importancia de los mensajes extraídos de teléfonos celulares, los análisis de geolocalización, los registros de cámaras de seguridad y la información obtenida a través de acuerdos de colaboración por los gendarmes.
La cocaína era obtenida en el NOA y trasladada hacia el NEA para su comercialización o para continuar viaje hacia otras jurisdicciones. Los integrantes de la organización coordinaban sus actividades mediante un grupo de WhatsApp denominado Los Peluches, donde intercambiaban instrucciones de cómo ocultar la droga en los vehículos, organizaban viajes y distribuían ganancias.
La fiscalía también destacó la participación de integrantes y exintegrantes de Gendarmería Nacional, quienes aportaban conocimientos operativos y logísticos para reducir riesgos durante los traslados.
Entre las pruebas incorporadas al debate se incluyeron mensajes del grupo de WhatsApp, en los que los acusados de narcotráfico hacían referencia a la actividad ilícita como una “empresa” y resaltaban la necesidad de cumplir determinados viajes como muestra de compromiso con la organización. Dijeron frases como: “Todo sea por el futuro de la asociación”; “Sí, che, eso va ser para la empresa, así que ahí está encaminado ese tema”; “Mirá cómo invierto en ‘la empresa’ para ustedes estén cómodos”; y “Vamos que la empresa tiene que ir pum para arriba”.
En la investigación se produjo el hallazgo de una caricatura enmarcada de gran tamaño en la que los gendarmes se personifican en una mesa de juego (póker, dados y ruleta), con uno de los acusados en el centro, con una cadena de oro con el signo “$”, armas de todo calibre, una manopla y referencias a personajes emblemáticas del narcotráfico como Pablo Escobar Gaviria y Joaquín Chapo Guzmán.
Las penas para los narcogendarmes
La fiscalía requirió 16 años de prisión para Richar Ariel Delgado -exgendarme exonerado-, Gabriel Ruiz Apaza -aspirante a la fuerza- y para Jonathan Leonel Ostapowicz -comerciante-, considerados coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de 3 o más personas en 2 hechos.
Para otro exgendarme exonerado, Adrián Emilio Escarlata, declarado responsable del mismo delito de narcotráfico en uno de los episodios, pidió una condena de 13 años de prisión. Respecto de Diego Hernán Delgado, cabo primero en actividad de Gendarmería Nacional, se cuantificó la pena en 14 años de prisión.
Por otra parte, para Federico Rubén Batista -también integrante de Gendarmería Nacional- y Francisco Agustín Flores -aspirante a la fuerza federal-, considerados partícipes secundarios de narcotráfico, requirió 3 años de prisión de ejecución condicional.






