Desde el 6 de abril pasado, el paradero de Juan Alejandro Figueroa (24) es un misterio para las autoridades. Los familiares del joven aseguran que fue asesinado y su cadáver fue arrojado a un pozo séptico.
La progenitora fue quien sostuvo esta versión. Entre lágrimas, detalló que un conocido de su hijo sería el asesino. "Eran amigos de hace tiempo. Mi hijo anduvo robando con este pibe. No se qué hizo pero yo quiero a mi hijo", manifestó Silvia Arribas.
La seguridad en sus afirmaciones proviene desde el entorno del presunto victimario, quien está prófugo de la Justicia porque tiene cuentas pendientes por otra causa. "El viernes le contaron a mi hija que este chico lo mató y lo tiró a un pozo de baño", manifestó, agregando que ese testigo no quiere declarar por miedo a represalias.
Incluso dijo que se realizó un allanamiento en el domicilio donde estaría el cadáver, ubicado en el asentamiento Todos Unidos de Las Heras donde también vivía Figueroa, pero que los pesquisas no revisaron el pozo.
Lo concreto en el expediente que lidera el fiscal de Homicidios Horacio Cadile es que el sábado pasado la hermana del joven amplió la exposición judicial y brindó el detalle sobre el lugar donde estaría el cuerpo.
Sin embargo, las autoridades han realizados procedimientos en dos ocasiones en el lugar indicado. Incluso en uno de ellos se utilizó canes de rastreo y los resultados fueron negativos.
Por el momento, en la causa hay solamente rumores por parte de la familia del joven y ninguna prueba concreta para cambiar la caratula de averiguación paradero a un homicidio, según comentaron fuentes ligadas a la causa.
Misterio
El 8 de abril pasado, una denuncia que se radicó en la Comisaría 36 de Las Heras inició la búsqueda de Juan Figueroa, quien había sido visto dos días antes por última vez.
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El joven mide aproximadamente entre 1.70 y 1.80 metros, es de contextura robusta, tez blanca, ojos verdes, cabello corto color castaño y tiene un aro en la oreja izquierda. Además tiene varios tatuajes: uno en el pecho que dice “100% NEGRO CUMBIERO”; dos en la espalda: la palabra “María” y un dibujo de Cristo; un dibujo de Bart Simpson en una de sus piernas y en la muñeca izquierda tiene tatuado el nombre “Jimena”
Al momento de su desaparición vestía con un pantalón corto de color azul claro, camperón azul oscuro liso tipo rompe viento, gorra y zapatillas.
Ante cualquier dato hay que comunicarse a la Oficina Fiscal 6 a los teléfonos: 4416987/88/89.
