Se registró la denuncia de 33 celulares robados en en agosto, lo que significa un promedio de un aparato por día, cuando la estadística provincial es de 2 a 3 por jornada.
En detalle se denunciaron 6 arrebatos, 9 en el marco de asaltos a mano armada y 18 por hurtos o robos en domicilios.
En este contexto, el jefe de la Distrital Dos, Marcelo Calipo, consideró que "el robo de celulares no está a la cabeza de los delitos", pero "nos preocupa y ocupa aquellos que se producen a mano armada que hacen peligrar la vida de las víctimas".
Es que en estos asaltos se utilizan armas blancas y de fuego con el riesgo de que alguna de las víctimas pueda salir herida.
"Buscan los aparatos para reducirlos por poca plata en el mercado negro o para delinquir con la compra de chips prepagos", dijo el comisario.
"Falta una legislación más clara para que haya un registro de los compradores de chips, cualquiera accede a esta posibilidad y cuando existe un delito es muy difícil esclarecerlo", añadió.
Lo cierto es que el jefe policial se mostró preocupado porque muchas de las amenazas de bomba a escuelas u otros edificios (tribunales) se hicieron con celulares robados o prestados.
Además explicó que "el acceso a estos aparatos es muy común en casos de narcotráfico, donde se usan muchos celulares con chips prepagos".
La buena noticia para la persona a la que le robaron el teléfono móvil es que desde el martes pasado todos los celulares que sean denunciados como robados, perdidos o falsificados podrán ser bloqueados y no funcionarán con ninguna red del país.
La denuncia debe realizarse ante la compañía telefónica que provea servicio, al *910.
La idea es desbaratar la venta ilegal de teléfonos robados, que ha crecido en este último tiempo.
