La gran protagonista del caso que tiene a toda Mendoza conmocionada, es sin duda Ruca, la perra rastreadora que indicó el lugar donde estaban los cadáveres de Lily Pereg (54) y Pyrhia Sarussy (63), las israelíes que desaparecidas desde el sábado 12 de enero. Las pesquisas llegaron a su fin cuando la can, ladrando y rascando, señaló el lugar exacto donde estaban enterradas la madre y la tía de Nicolás Gil Pereg.
El resto de la compleja y ardua tarea lo completó el equipo de la policía científica, que luego de excavar alrededor de un metro y medio, encontraron los cadáveres.
Ruca forma parte de los perros de la Escuela de Adriestamiento Canino de Mendoza (ESCAM), una ONG que participa de estos operativos de búsqueda de personas y llegó al lugar por requerimiento de la fiscalía.
"Los perros hicieron un trabajo de detección de restos humanos y el resto lo hace la gente obviamente de científica", comenzó diciendo, Ayelén Castro, su adiestradora con una felicidad enorme por la tarea cumplida, mientras Ruca, a su lado, se mostraba inquieta y algo incómoda por las cámaras y la prensa que la observaba con admiración.
Pero no es la primera vez que la perrita se luce en procedimentos de este tipo, ya que cuenta con un currículum brillante. "Tenemos una satisfacción gigante, Ruca tiene 9 años, además ya tiene varios casos donde hemos colaborado y ha marcado positivo, como el caso de Concepción Arregui, también fue marcado por Ruca y otro caso de una asesinato en Corralitos. La verdad que nos dan cátedra. Felices", expresó su dueña con lágrimas en los ojos.
Su formadora explicó el adiestramiento que reciben: "Trabajamos todo a través del refuerzo y del juego; siempre que encuentran un olor le damos un juguete, entonces cada vez que encuentran algo saben que van a recibir el premio. Es todo a través de algo positivo".
