En una tranquila localidad de Canadá, John Schneeberger era un médico de familia admirado por sus pacientes. Nadie sospechaba que podría haber cometido un abuso sexual. Mucho menos que había falseado de una creativa manera un estudio de ADN.
El médico acusado de abuso sexual que zafó tras falsear una prueba de ADN
El caso de abuso sexual terminó complicando al médico John Schneeberger cuando se descubrió la trampa que había realizado
John Schneeberger nació en 1961 en Zambia, se recibió en Sudáfrica y emigró a Canadá en 1987. Su vida cambió drásticamente el 31 de octubre de 1992, cuando una paciente de 23 años lo acusó de haberla sedado durante una consulta nocturna y abusado sexualmente de ella mientras estaba semiinconsciente.
La joven presentó un kit de violación con muestras de semen, pero las primeras pruebas de ADN realizadas con sangre de John Schneeberger no coincidieron, lo que lo exoneró de inmediato y generó un fuerte rechazo hacia la víctima en la comunidad, que lo defendía como un profesional intachable.
El giro en la causa de abuso sexual
John Schneeberger repitió el engaño en 2 pruebas adicionales de ADN solicitadas por la policía de Canadá y la propia víctima entre 1993 y 1994. Los análisis volvieron a descartar su culpabilidad, lo que llevó al cierre oficial del caso.
La víctima del abuso sexual, convencida de su recuerdo a pesar de los efectos amnésicos del sedante, contrató a un detective privado que obtuvo una muestra de ADN del auto del médico, la cual sí coincidió con el semen. Aun así, una tercera prueba oficial falló por falta de material suficiente. El caso quedó archivado y el galeno continuó ejerciendo, mientras la víctima enfrentaba estigma social y aislamiento en el pequeño pueblo.
Todo cambió en 1997 cuando la esposa de John Schneeberger descubrió que su marido había drogado y abusado sexualmente repetidamente de su hija adolescente de 15 años. La denuncia reactivó la investigación policial. Esta vez, las autoridades exigieron múltiples muestras: sangre, hisopo bucal y folículos pilosos. Todas coincidieron con el ADN del semen de ambas víctimas.
El escándalo estalló y John Schneeberger fue detenido. Durante el juicio en 1999, el médico confesó su método: había implantado quirúrgicamente un tubo de drenaje de 15 centímetros en su brazo, lleno con sangre de otro hombre y anticoagulantes, y manipulaba al técnico para extraer de esa zona falsa.
El tribunal lo condenó por abuso sexual, administración de sustancia nociva y obstrucción a la justicia, imponiéndole 6 años de prisión. Perdió su licencia médica. Cumplió solo 4 años y obtuvo libertad condicional en 2003. Ese mismo año, Canadá le revocó la ciudadanía y lo deportó a Sudáfrica en julio de 2004, donde se instaló con su madre.





