Luego de un mes en la clandestinidad, un preso que había roto la tobillera del monitoreo del Servicio Penitenciario fue recapturado este jueves en y volvió a ingresar a la cárcel provincial.
Los sabuesos de la División Búsqueda de Prófugos tenían el dato de que Maximiliano Orlando Buenaventura se encontraba escondido con su pareja en una propiedad de la Municipalidad.
Se trata de un asilo para personas con problemas mentales -antes era un orfanato- ubicado en la esquina de Federico Serpa y Roque Sáenz Peña. El edificio tiene una vivienda contigua donde estaba escondido el prófugo junto a su pareja.
A las 8 de este jueves, las autoridades policiales rodearon el lugar y realizaron el allanamiento. Buenaventura intentó escapar por una ventana, pero ahí lo esperaba otro uniformado. Minutos después fue trasladado al penal de Boulogne Sur Mer.
El hombre había escapado el 20 de mayo pasado tras romper la pulsera de GPS mientras cumplía la prisión domiciliaria. Está condenado por un robo agravado por el uso de arma de fuego.
