Nahuel Omar Maturano Nievas, de 29 años, continuará en la cárcel acusado como una de las personas que participó en el asesinato de Esmeralda Yanina Fillol, la joven gitana de 15 años ultimada en su casa ubicada en Palmira.
Este martes se realizó la audiencia en la que la Fiscalía solicitó la prisión preventiva para al único imputado que tiene el expediente. Su situación era complicada ya que testigos presenciales del ataque lo reconocieron por un tatuaje que tiene en su cuello.
El juez Ricardo Schulz avaló la pesquisa que lleva adelante el fiscal Martín Scattareggi y dictó la medida de coerción por ser el acusado partícipe primario de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y el mismo delito en grado de tentativa.
Según trascendió, desde la defensa intentarán sumar nuevos testigos y esperarán a que se incorporen las cartas de despedida del suegro de Maturano, José Rubio Suárez (35), quien era el sospechoso de ejecutar el disparo fatal y se quitó la vida a principios de este mes cuando había sido acorralado por personal policial.
La estrategia defensiva apunta a que Maturano acompañó al padrastro de su pareja cuando se dirigieron a la casa de la víctima fatal pero no estaba en conocimiento de que se iban a efectuar disparos de armas de fuego.
Balacera
El 10 de marzo pasado, minutos antes de la medianoche, Yanina Fillol recibió un disparo en el tórax que le quitó la vida minutos después. Su tía también recibió un impacto en el rostro pero que sólo le produjo lesiones leves.
La reconstrucción sostiene que hasta el lugar llegó una camioneta Ford Eco Sport ocupada por cuatro personas. Aparentemente, los autores del ataque querían dar con el tío de la adolescente que vende vehículos. Al no encontrarlo, comenzaron a efectuar disparos contra la propiedad e hirieron a las dos mujeres.
