Meses y meses de vigilancia les demandó a los investigadores policiales dar con Juan Carlos Rivera Rodríguez (45) en Ciudad. El hombre era buscado como el principal sospechoso de los 2.300 kilogramos de marihuana que fueron hallados a mediados de 2017.
Desde marzo de ese año, el nombre de Rivera estaba en boca de los investigadores. Los sabuesos policiales lo sindicaban como el propietario de los 1.730 kilogramos de marihuana -secuestro récord en Mendoza- que fueron hallados casi de casualidad en el norte de Ciudad.
En dos procedimientos realizados también durante ese tiempo, se hallaron los casi 600 kilogramos restantes. Dos integrantes de la banda acusados de ser quienes acopiaban y custodiaban la droga ya fueron condenados.
Pero los efectivos de la División de Lucha contra el Narcotráfico no podían hallar al cabecilla. Sabían que tenía dinero como para sostenerse en la clandestinidad. Pese a esto último, obtuvieron el dato de que se seguía moviendo por los barrios del oeste de Ciudad.
Tras varias horas de vigilancia, en los últimos días los detectives notaron que cuando Rivera tenía que salir del barrio San Martín lo hacía oculto en el vehículo de su esposa. Así fue que en la mañana de este jueves notaron ese movimiento: la mujer salió en un auto que luego se cruzó con una camioneta. Siguieron este último vehículo y lo detuvieron en la esquina de Boulogne Sur Mer y Juan B. Justo.
Al momento de su detención, Rivera brindó otra identidad pero fue trasladado a la Comisaría Sexta y los efectivos establecieron su verdadero nombre gracias al sistema biométrico.
Ahora quedó a disposición de la Justicia Federal. Se espera que en las próximas horas sea imputado por violación a la Ley de Estupefacientes y quede alojado en la penitenciaría.
Hallazgo récord
Gracias a la persecución de un delincuente, la Policía local se topó con los 1.730 kilogramos de marihuana, un secuestro récord en la provincia. Fue el 9 de marzo de 2017 cuando la División Búsqueda de Prófugos perseguía a Andrés Ezequiel Tello (28), miembro de una familia vinculada con el hampa.
Los efectivos lo seguían por el interior del barrio Aeroparque, ubicado anexo al barrio San Martín de Ciudad, donde solía acudir para comprar estupefacientes. Así fue que arribó en un Peugeot 207 y fue interceptado por los policías, aunque Tello sacó del bolsillo de su bermuda una granada y amenazó con detonarla si se le acercaban.
De esta forma logró ingresar a un domicilio y escapar por los techos. Gracias a esa maniobra, los policías encontraron un centenar de paquetes de marihuana en el interior de la propiedad y detuvieron a Abel Cilauro, quien custodiaba la droga.
Por este procedimiento se desató una investigación que realizó un allanamiento días después en El Challao, donde se detuvo a Julian Palacios, y se lo vinculó con un secuestro de droga que surgió gracias a un choque vehicular días antes.
Cilauro, Palacios y Tello fueron a juicio. El primero de ellos recibió 10 años de cárcel, el segundo 4 años y 6 meses y el restante fue absuelto al no encontrarse alguna vinculación con la narcobanda -quedó detenido igual por otras causas-.
A los efectivos les restaba dar con Rivera, sindicado como el propietario de los 2.300 kilogramos de marihuana. Como el hallazgo de la droga fue sorpresivo y no se realizó investigación previa, los sabuesos policiales no pudieron determinar si el hombre la quería fraccionar para el narcomenudeo o pensaba moverla hacia otro lugar, por ejemplo, Chile.
