Será cuestión de semanas para que la investigación por los asesinatos de las turistas mendocinas Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22) avance un paso más hacia el esclarecimiento del hecho. La Justicia ecuatoriana confirmó el cese de la segunda pesquisa fiscal y, por ende, la realización del juicio.
La audiencia tuvo lugar el lunes pasado en la Unidad Judicial Multicompetente con sede en Santa Elena, donde acudieron las partes. La Fiscalía de Ecuador estuvo representada por John Camposanto -la magistrada original, María Coloma Pazmiño, está de licencia- y el abogado defensor de José Luis Pérez Castro, Antonio Gagliardo.
El juez aceptó la tesis de los investigadores judiciales y confirmó la elevación a juicio del expediente, proceso penal que tendrá lugar en las próximas semanas y será el segundo que se lleve a cabo por el doble crimen -en el primero fueron condenados Segundo Ponce Mina (33) y Aurelio Rojo Rodríguez (39) en agosto pasado-.
Pérez Castro se encontraba detenido desde noviembre, cuando fue capturado junto a sus hermanos Danny Fernando y Juan Carlos -este último declaró en el primer juicio porque fue quien encontró uno de los cuerpos-. Ambos quedaron desligados de la pesquisa, pero la suerte de José Luis fue otra y le dictaron la prisión preventiva.
La fiscal reconstruyó que el hombre era compañero laboral del Rojo Rodríguez y que vivió un tiempo en la casa de Ponce Mina. Pero más importante fue el rastro de ADN que se halló en una mancha de sangre ubicada en el lugar del hecho. La coartada de la defensa es que el hombre se practicó una atención odontológica en esa época, donde le sacaron parcialmente una muela y por eso escupía sangre.
Sin embargo, los investigadores descubrieron que la consultad con el dentista fue semanas después del crimen, aunque desde la defensa sostiene que tuvo otro turno antes del doble asesinato. Este será uno de los ejes principales a debatir en el segundo juicio que aún no tiene fecha.
A su vez, trascendió extraoficialmente que el juez le negó la acusación particular a los abogados de las familias Coni y Menegazzo, aunque fuentes judiciales adelantaron que igual podrán participar del proceso -siguiendo la línea de la Fiscalía- y de todas formas apelarán esa decisión.
El caso
Coni y Menegazzo salieron de Mendoza el 10 de enero junto a otras amigas con el plan de recorrer parte de Sudamérica. Ambas se quedaron algunos días más la localidad de Montañita vendiendo ensaladas de frutas. El 22 de febrero tuvieron su último contacto con sus familiares mediante mensajes por celular. Según reconstruyó la Justicia ecuatoriana, el Rojo y Ponce Mina las llevaron hasta la casa de ese último, las drogaron con benzodiacepina e intentaron abusarlas sexualmente. Como las jóvenes se resistieron, las asesinaron a golpes y arrojaron los cadáveres a pocos metros.
El 17 de agosto pasado, estos dos hombres fueron condenados a 40 años de prisión, la máxima pena de la que haya antecedentes en Ecuador. Sin embargo, meses atrás se abrió una segunda investigación en procura de atrapar a sus cómplices, ya que las pruebas de ADN determinar que actuaron más personas en el cruento doble crimen.
