El nivel de confianza con el que Omar Scollo trataba a sus clientes del distrito tunuyanino de Vista Flores cambió rotundamente luego del viernes 26 de julio, cuando un hombre lo contactó para alquilarle un banquete para unas 150 personas y nunca lo devolvió.
Scollo lleva 25 años trabajando en el rubro, hace seis había logrado independizarse de su socio y emprender su negocio solo. Con 63 años, este emprendimiento le permite mantenerse. “No alcanza para irnos de vacaciones pero, por lo menos, pago las cuentas”, le contó a Diario UNO la víctima después de que el robo fuera publicado en el portal El Cuco Digital.
La llamada que recibió el jueves 25 de junio parecía un contacto habitual para contratar sus servicios y nada lo hizo sospechar. Un día más tarde, un hombre a bordo de una camioneta roja con un carro llegó hasta su domicilio para llevarse la mejor vajilla que ofrecía.
Con su ayuda, cargaron 150 sillas vestidas, 150 mesas redondas, manteles, caminos de mesas, platos, copas, cubiertos, paneras, bandejas y otros elementos.
Te puede interesar: A los tiros por las calles de Mendoza
El sujeto le había indicado que el alquiler era para celebrar un cumpleaños en un salón ubicado a unos cinco kilómetros de su domicilio y el servicio fue pagado con la promesa de ser devuelto entre el domingo y el lunes. Pero con el pasar de las horas, el banquete no apareció.
La víctima intentó comunicarse con el número a través del cual lo habían contactado pero este ya se encontraba fuera de servicio. “Pensé que tal vez no había podido devolverlo así que nos fuimos hasta el salón para ayudar a cargar las cosas pero cuando llegamos nos dijeron que el evento no se había hecho ahí”, narró Scollo.
Sin embargo, no perdió las esperanzas y continuó su espera confiando en que sus herramientas de trabajo serían devueltas. “Hice la denuncia el jueves porque yo soy muy confianzudo y creía que se les podría haber roto la camioneta o alguna situación similar”, se lamentó.
A partir de ese día, Scollo no deja de pensar en cómo logrará reponerse de semejante golpe. “La verdad es que no sé qué voy a hacer porque perdí unos $270 mil en elementos aproximadamente. Se llevaron todas las cosas de mejor calidad que tenía. Además tengo muchos compromisos en el futuro y no sé cómo voy a cumplir con ellos”, se lamentó el hombre.
