Por Javier Polvani
Los presos que tomaron los techos del Penal Boulogner Sur Mer el domingo en la tarde depusieron su actitud cerca de las 5 del lunes. Son 17: unos serán llevados a un sector de máxima seguridad en Almafuerte y algunos irían a otras provincias.
Los internos que protagonizaron la revuelta en la cárcel serán trasladados a otros penales
En la madrugada de este lunes los presos rebeldes del pabellón 5 de la cárcel de Boulogne Sur Mer pusieron fin a la revuelta que iniciaron alrededor de las 20 del día anterior, informaron fuentes gubernamentales. Los presos levantados fueron 17 y estuvieron liderados por Ricardo Ferreyra Ervida, quien se encargó de pedir que se hiciera presente la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos, como condición para levantar la prostesta.
Sebastián Sarmiento, director del Servicio Penitenciario, le dijo a Radio Nihuil que en la cárcel Almafuerte, de Alto Cacheuta, hay un sector de máxima seguridad aislado del resto de la población carcelaria al que serán llevados los causantes de la revuelta del domingo. El funcionario calificó a estos reclusos como "sumamente peligrosos" y adelantó que desde este lunes se estudiará la situación particular de cada uno para decidir luego el traslado "de algunos a cárceles de otras provincias".
Recomendadas
Finalmente, en la madrugada del lunes, cuando Ferreira y sus seguidores estaban cansados y ya no tenían elementos para seguir resistiendo la toma de los techos de los pabellones 5 y 6 del viejo penal mendocino, irrumpió en el penal la fiscal especial y terminó de sellar la rendición de los rebeldes un rato antes de las cinco de la mañana. Tras la rendición, los presos que protagonizaron la revuelta fueron revisados por la Sanidad carcelaria para constatar en qué condición física terminó cada uno en el final de la medida de fuerza intra muro.
La revuelta, según el director del Servicio Penitenciario, Sebastián Sarmiento, se produjo como consecuencia de una guerra entre bandas delictivas y fue una reacción directa al asesinato de Daniel Enrique Irulegui, de 30 años, ocurrido en Godoy Cruz en la tarde del domingo. Y ese crimen sería un ajuste cuenta por otro ocurrido el jueves en la noche en el pabellón 5, adonde revistaba Itulegui cuando regresaba de las salidas transitorias de las que gozaba en el Penal.
La resolución del conflicto empezó en el inicio del mismo cuando el personal penitenciario consiguió aislar a los revoltosos del pabellón 5 del resto de la población carcelaria, que miró desde sus celdas, según describieron la fuentes oficiales que tuvieron acceso a la escena. Mientras tanto, los reclusos levantados en protesta la emprendieron a piedrazos contra los guardiacárceles que dispararon proyectiles de goma con intenciones intimidatorias, y después quemaron colchones sobre el techo para llamar la atención.
La culminación del conflicto sobrevino, como muchas veces ante este tipo de circunstancias intramuro, en la madrugada con los rebeldes cansados y resignados a deponer la actitud con muchas menos concesiones de las que podían exigirse horas antes. El plan de Sarmiento funcionó porque la llegada de la fiscal Ríos en la madrugada descomprimió la situación del momento.
En las horas siguientes, la mayor atención del Servicio Penitenciario estará centrada en Boulogne Sur Mer para evitar que la escalada criminal avance, pero la alerta por posibles focos de conflicto está activada para todas las unidades de reclusión de la Provincia.