Desde los primeros días de junio pasado que Aldana Ojeda está privada de su libertad. Los investigadores sostienen que lidera una banda criminal dedicada a realizar estafas por Facebook que terminaban en violentos robos. Hay otros tres involucrados en el expediente, aunque uno de ellos recuperó la libertad en los últimos días.
Liberaron al novio de Aldana, la presunta mente criminal de una banda
Desde hace algunas semanas que se vienen realizando una batería de audiencias donde el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello ha solicitado la prisión preventiva de los sospechosos. El proceso se ha demorado porque son varios hechos los que tienen imputados, aunque sin dudas el más grave fue uno donde casi es asesinado un expolicía en un asalto.
Sin embargo, en los últimos días el magistrado desistió de mantener encarcelado a Nahuel Paniagua, uno de los imputados y pareja de Aldana Ojeda. La sospecha sobre este joven era que al ser martillero obtenía datos de personas que tenían dinero por venta de propiedades y se los filtraba a su novia para planificar los asaltos. Pero el joven logró presentar pruebas que lo favorecieron en la pesquisa.
Fuentes judiciales detallaron que Nahuel Paniagua demostró que solía consultar por casas que iban a ser rematadas y jamás se concretaron los robos en esos casos. Además aportó capturas de chats que mantuvo con su novia y hasta una conversación que grabó luego de ser detenido donde quedó claro que no tenía relación con la banda criminal.
El sospechoso declaró en los últimos días, aportó su versión y el fiscal Pirrello le otorgó la libertad previo pago de una caución de 200 mil pesos. Si bien seguirá imputado en el expediente, de no mediar sorpresas terminará sobreseído.
La banda de Aldana Ojeda
Los pesquisas creen que Aldana Ojeda manejaba la logística de una banda dedicada a estafas por Facebook que terminaban en violentos asaltos. El modus operandi era que entraban en contacto con ella a través de Facebook para comprar o vender dólares. La chica tenía excelente presencia y dicción, lo que evitaba la sospecha de las víctimas.
Cuando se iba a concretar la transacción, la joven les decía a último momento que no iba a poder asistir por diferentes excusas. Minutos después, las víctimas eran asaltadas por dos sujetos, ya sea en el lugar donde habían sido citados o en sus domicilios. Quienes luego terminaban concretando el asalto, según las autoridades, eran Víctor Garro y Pablo Valdivia.
El 7 de mayo, en horas de la tarde, dos delincuentes armados ingresaron a la casa de Carlos Almazán, un hombre de 84 años que vive en calle Pedro Vargas de Dorregon. Iban a buscar unos dólares que tenía ahorrados, pero todo terminó con un tiroteo con el hijo de Almazán, quien era policía retirado. Las víctimas fueron heridas pero lograron sobrevivir. En los primeros días de junio, los sospechosos fueron detenidos e imputados por tentativa de homicidio agravado -de 10 a 15 años de cárcel-.




