Dos días después de que se confirmara que Priscila Leguiza Lafuente fuera asesinada por sus mamá y el padrastro, el Tribunal Oral Criminal 5 de Quilmes condenó a ambos a prisión perpetua.
Silvana Lafuente, de 37 años, y Pablo Verón Bisconti, de 35, fueron hallados culpables del delito de "homicidio agravado por el vínculo". A ella la consideraron autora del hecho y a él partícipe necesario.
La sentencia fue por matar, quemar y arrojar el cuerpo de la nena de siete años a un arroyo del partido de Berazategui en 2014. El lunes pasado fueron declarados culpables de los delitos de “homicidio agravado por el vínculo, premeditación, ensañamiento y alevosía”.
Durante la etapa de alegatos, la fiscal Mariel Calviño solicitó la pena de prisión perpetua para ambos por “homicidio agravado por el vínculo”.
Por su parte, las defensas oficiales de los imputados solicitaron la absolución para los dos por el beneficio de la duda, ya que se culparon mutuamente del hecho.
Además, requirieron que, en caso de ser condenados, fuera por “homicidio preterintencional”, es decir que golpearon a la niña pero sin intención de matarla.
El crimen de Priscila comenzó a investigarse el 4 de enero de 2014, cuando Lafuente denunció ante la Policía la desaparición de su hija, a quien dijo haber visto por última vez el primer día del año.
El cadáver fue hallado días después, el 7 de enero, entre los pastizales y arbustos del arroyo Las Conchillas, en el límite entre Berazategui y Hudson.
