El crimen de Emma Olguín es uno de los casos de maltrato infantil más aberrantes en la historia de Mendoza. Así lo declararon en la causa los médicos del hospital Notti que atendieron a la bebé de 2 meses en sus últimos momentos con vida. Tenía múltiples moretones, rasguños, lesiones cerebrales, genitales y hasta desprendimiento de córneas.
Las mentiras que declaró el camillero antes de confesar el crimen de su bebé de 2 meses
Gustavo Olguín (29) fue condenado a prisión perpetua por el crimen, uno de los casos de maltrato infantil más graves en la historia de Mendoza

Gustavo Olguín fue condenado a prisión perpetua por el crimen.
El caso quedó cerrado el martes pasado con la condena a prisión perpetua para su padre tras confesar el hecho, pero antes había declarado varias mentiras en busca de zafar de la situación.
Gustavo Ariel Olguín tiene 29 años y, hasta el 13 de agosto de 2023 en que quedó detenido, trabajó como camillero en algunas clínicas. Desde hacía varios años estaba en pareja con una farmacéutica -se reserva su identidad- con quien tenían dos hijos: un pequeño de 1 año y Emma Olguín, de 2 meses. El martes pasado admitió que mató a golpes y abusó sexualmente de la pequeña. En un juicio abreviado fue condenado a prisión perpetua y de esta forma se le puso punto final al expediente por maltrato infantil.
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Sin embargo, a mediados de agosto de 2024, el hombre había brindado otra versión en la causa. No sólo negó ser el infanticida, sino que apuntó todos los dardos contra su pareja quien por ese entonces estaba imputada en la causa como coautora del crimen, aunque finalmente terminó desvinculada y sobreseída.
Las mentiras del autor del crimen
En su declaración indagatoria que realizó un año después del crimen, Gustavo Olguín dedicó gran parte a relatar cómo era su relación de pareja. Básicamente señaló que la farmacéutica lo celaba constantemente y lo llamaba en horarios de trabajo para ver con quién estaba, lo que le trajo problemas y lo obligó a renunciar en una importante clínica. Primera mentira: en el expediente se demostró que fue echado de ese lugar cuando quedó filmando robándole dinero de la billetera a una colega.
El camillero aseguró que en algunas juntadas veía a su novia exaltada y con un "polvo blanco en la nariz". De hecho, la noche del crimen dijo que "estaba exaltada, bajo sustancias, como perseguida". Segunda mentira: en los mensajes que cruzaban ambos y que quedaron incorporados en el expediente se comprobó que era Gustavo Olguín quien motivaba las peleas de pareja por celos infundados. De hecho, el propio hombre admitió en esa declaración que consumía cocaína pero dijo que "solamente" lo hacía en forma social "2 o 3 veces al mes".
Emma Olguín tenía graves lesiones cerebrales debido al síndrome llamado shaken baby. Es decir, la bebé fue zamarreada con tal brutalidad que sufrió hemorragias por desplazamiento de cerebro y hasta desprendimiento de córneas. Para explicar esa situación y siempre en busca de negar el maltrato infantil, Gustavo Olguín declaró que cuando la pequeña estaba agonizando "le di un zamarrón fuerte en la cabeza por el mismo susto, la desesperación que tenía. Mi hija no respondía, la tenía fallecida en mis manos".
También apuntó que esa noche su pareja "no estaba tan dolida como tenía que ser". Otra mentira que fue desacreditada con los llamados al 911 que efectuó la madre de Emma Olguín donde se la escuchaba desesperada para conseguir auxilio médico ante la agonía de la bebé.
El infanticida también dijo en su momento que era "imposible que Emma tenga lesiones sexuales", algo que los médicos del Hospital Notti y la misma necropsia probó: tenía hematomas y fisuras que respondían a la introducción de elementos en sus partes íntimas.
El crimen de la bebé en Las Heras
Cerca de las 3 de la madrugada del 13 de agosto de 2023, Emma Olguín ingresó al Hospital Notti donde fue reanimada de un paro cardiorrespiratorio. Estuvo internada 2 días hasta que falleció. Desde un comienzo, los médicos de ese sanatorio pediátrico sospecharon que se trataba de un caso de maltrato infantil y notificaron a las autoridades judiciales.
Los profesionales de la salud detectaron que la bebé tenía distintos tipos de lesiones. Algunas eran graves e internas -como una hemorragia cerebral-, mientras que otras eran visibles a simple vista. Incluso detectaron rasgos de que había sido penetrada vaginal y analmente. La víctima del crimen hasta presentaba indicios de deshidratación.
Por el infanticidio ocurrido en el barrio Infanta de Las Heras estaban imputados sus progenitores: el camillero Gustavo Olguín (29) y su pareja, una farmacéutica de 26 años. Sin embargo, luego de varias batallas judiciales, la mujer fue sobreseída en junio de 2025. La acusación sostenía que la madre fue cómplice de la agresión que le propinó su pareja a la bebé, más allá de que estaba probado que el día de la muerte no se encontraba en su casa ya que había ido a una guardia hospitalaria por una neuralgia.