Primera batalla judicial perdida para el kiosquero búlgaro que está acusado de abuso sexual de dos empleadas menores de edad. Una jueza se inclinó por la teoría acusatoria, descartó la hipótesis de la defensa y ordenó que el sospechoso siga encarcelado.
Las coartadas que descartaron del kiosquero búlgaro acusado de abuso sexual de dos empleadas
Una jueza dictó la prisión preventiva del hombre de 49 años que está imputado por 2 hechos de abuso sexual de menores de edad

El hombre seguirá preso por las dos causas de abuso sexual.
El hombre de 49 años está detenido desde mediados de junio pasado y seguirá en esa situación durante un tiempo más ya que el lunes pasado la jueza Natasha Cabeza dictó la prisión preventiva en su contra.
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La magistrada se inclinó por la postura del fiscal de Delitos Sexuales Gonzalo Marzal que se basó, esencialmente, en la credibilidad de los relatos de las dos adolescentes que denunciaron haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de su empleador.
La coartada defensiva de los abusos sexuales
La defensa oficial que representa al búlgaro había planteado la inexistencia de los hechos. El argumento es que el hombre decidió despedir a las dos jóvenes que trabajaban en su kiosco y ellas, en venganza, cometieron un robo en el lugar. Cuando ese delito fue descubierto, realizaron la denuncia por los abusos sexuales.
La jueza también descartó el planteo defensivo de que los vejámenes no podrían haber ocurrido en un kiosco que está abierto al público. Es que en el sector trasero de esa misma propiedad es donde vivía el comerciante búlgaro y donde, según una de las denunciantes, ocurrió un abuso sexual.
Por último, también desechó la excusa de que el imputado no podría haberlas abusado ya que es homosexual. Es que el mismo hombre en la audiencia penal admitió haber tenido relaciones sexuales con otras mujeres durante su estadía en Argentina.
Abuso sexual en un kiosco de Ciudad
A mediados de 2019, un hombre viajó desde su ciudad natal -Sofía, la capital de Bulgaria- hacia Mendoza. Lo hizo como parte de la empresa de ese país europeo que se montó en Lavalle para fabricar cartuchos de disparo para los aviones antigranizo. Dos años después, su contrato terminó pero decidió quedarse a probar suerte en la provincia.
Luego de montar un pequeño mayorista, consiguió alquilar un inmueble en plena calle Garibaldi, a pocos metros del Hospital Central. En el fondo del terreno tenía una casa para vivir, mientras que en el frente montó un kiosco con una fuerte influencia de su Bulgaria natal: vendía desde café al paso y golosinas, hasta zapatos.
En los primeros días de abril de 2026, dos empleadas de 17 años se vieron envueltas en un robo que cometieron en el negocio del búlgaro donde trabajaban. Quedaron a disposición de la Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil (DRPJ) y ante las funcionarias de ese organismo confesaron que cometieron los hechos en venganza por los abusos sexuales que sufrieron por parte de su jefe.
Ambas víctimas declararon en cámara Gesell. Una de ellas detalló que estuvo 2 meses trabajando en el kiosco. Durante ese tiempo era común ver al dueño del comercio caminando en ropa interior o viendo pornografía con el volumen alto. En su relato afirmó que el 9 de abril el europeo le pidió que le llevara una café a la cama y en esa instancia aprovechó para abusarla sexualmente con acceso carnal por vía vaginal y anal.
La otra empleada, que llevaba un mes trabajando, aseguró que el hombre intentó tocarla en sus partes íntimas aunque no pasó a mayores ya que se defendió. A esas dos denuncias iniciales se sumó la de una tercera chica, quien también trabajaba para el kiosquero búlgaro, quien detalló que el hombre le mostró sus partes íntimas.
Por estos expedientes se encuentra imputado por abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual simple y exhibiciones obscenas agravadas -en un expediente por una tercera víctima que también trabajaba en el lugar-.
En pocas palabras
- Prisión preventiva: la jueza dictó la medida contra un kiosquero búlgaro acusado de abuso sexual de dos empleadas menores.
- Coartadas descartadas: se desestimaron los argumentos de la defensa sobre robo vengativo y la orientación sexual del imputado.
- Investigación en curso: el hombre de 49 años seguirá detenido mientras avanza la causa por abusos sexuales.