A fines de este mes comenzará el juicio por un cruento hecho ocurrido en hace poco más de un año. Abelina Concepción Antón, de 76 años, se sentará en el banquillo de acusados y deberá responder por la muerte de su hijo, Pablo David Penesi (42). La defensa de la mujer pidió una nueva prueba que será clave en el debate oral y público.
El lunes 21 de noviembre, la Sexta Cámara del Crimen comenzará a enjuiciar a Antón, quien se encuentra imputada por homicidio agravado por el vínculo y atenuado por circunstancias extraordinarias, en este caso, la violencia previa que la víctima fatal ejercía sobre la acusada. Esta calificación prevé una pena de 8 a 25 años de prisión.
El abogado defensor de la anciana, Facundo Marquesini, realizó una maniobra que puede ser fundamental en el juicio. Tras confirmarse la elevación a juicio, el letrado solicitó un peritaje psicológico a su defendida.
Si bien un estudio de este carácter se realizó en la etapa de instrucción, en el informe no queda en claro si la mujer pudo haber obrado bajo emoción violenta. Si este dato es confirmado por los profesionales, la mujer probablemente recibirá una pena que es excarcelable y recuperará su libertad.
Por estos días, Antón se encuentra bajo la modalidad de prisión domiciliaria. A la mujer le costó mucho conseguir este beneficio ya que si bien la fiscal que investigó el caso, Gabriela Chaves, estaba dispuesta a otorgarlo debido a su edad, no se presentaba ningún hijo para hacerse cargo de la guarda.
De hecho, una de sus hijas accedió mudarse a la casa de la acusada se produjo un altercado motivado por el consumo de alcohol de la anciana, lo que obligó a las autoridades a volver a encarcelar a la imputada. Luego volvió a obtener la prisión domiciliaria y quedó a cargo de su hijo restante.
El alcohol como desencadenante
En las últimas horas del 3 de septiembre de 2015, una fuerte discusión se desató en un domicilio ubicado en calle Ejército Argentino al 1100. Para los vecinos no era una novedad, ya que la mujer y su hijo protagonizaban peleas rutinariamente. Pero esa vez tuvo un desenlace fatal.
Tras los llamados al 911, personal policial llegó al lugar y recibió la primera versión de Abelina Antón. La mujer dijo que su hijo era esquizofrénico, que la había golpeado y luego se había apuñalado a sí mismo.
Los investigadores dudaron ya que la casa presentaba un gran desorden y los vecinos declararon que ambos protagonistas tenían problemas de adicción al alcohol y era común escucharlos discutir.
Los peritajes de Policía Científica determinaron que Antón fue quien tomó el cuchillo y le propinó una certera puñalada a su hijo, dañando su corazón y quitándole la vida a los pocos minutos. Tras estos indicios, la mujer fue detenida e imputada.
